Una circunstancia para diferentes realidades

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Una de tantas imágenes clásicas en un día de lluvia, es la de los Pickup, trocas o como se les llame, partiendo las aguas, transitando sin aparente dificultad y sin temor a que se mojen lo cables y que el motor se detenga a media calle y el carro los deje tirados para que luego se provoque mas lentitud en el tráfico en lo que llegan a reparar la unidad, en lo que baja el agua o algún buen samaritano aparezca para ayudar a orillar el carro.

La realidad de ese conductor o conductora, es muy diferente a quien viaja en un vehículo pequeño o a pie. Para los tres supuestos hay una realidad diferente dentro de una misma circunstancia. 

Uno de los errores que con frecuencia cometemos quienes por profesión tenemos la de comunicar, es precisamente creer que nuestra realidad es la de todos; que nuestra opinión es la más acertada o la que más se acerca a la verdad.

Pero hay investiduras que exigen más rigor para permitírsenos portarla.

Un ejemplo es el ejercicio periodístico que cuando divulga tiene la obligación de probar afirmaciones porque de otra manera está cayendo en práctica indebida de la profesión, está desinformando y en algunos casos difamando.

El mismo rigor pero con matices propios de su responsabilidad se debe exigir a quienes ejercen algún liderazgo y/o gobiernan.

Si no se saben administrar esas facultades que el liderazgo y/o el gobierno dan, quien las ostenta está en riesgo de perder piso, de creer que su realidad es la compartida por la generalidad y entonces sus decisiones serán en consecuencia erróneas. 

Es peligroso que alguien que diga algo como se le antoje pronunciarlo y contra quien decida destinarlo, se justifique con un “Mi pecho no es bodega” y después cuando se le contesta sobre las imprecisiones de sus pronunciamientos exprese un “Usted disculpe” y decrete un “Tierrita volada” para volver a la nación de “Amor y Paz” y “A otra cosa mariposa”… es, por decir lo menos, inadecuado para su investidura.

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Ayer fue la comparecencia de la Fiscal Claudia Indira Contreras, en el Congreso del estado.

Alrededor de tres horas duró el ejercicio en el que fue cuestionada por las y los legisladores mismos cuestionamientos que fueron respondidos con datos como por ejemplo: 

  • El principal problema de inseguridad en Sonora lo representan los homicidios dolosos; en Cajeme, Hermosillo, San Luis Río Colorado, Guaymas y Empalme se concentra el 84% de ellos.
  • En lo que va del año se han presentado 434 homicidios en el estado y se han conseguido 183 sentencias condenatorias para ello.
  • En lo que respecta a feminicidio este año se han registrado 28 víctimas para lo cual se han abierto 26 carpetas de investigación.

La entidad registra una importante área de oportunidad para remontar ese lugar número 13 en el que se encuentra a nivel nacional derivado del número de homicidios dolosos y feminicidios registrados.