Pensar en grande

0

Supe del Padre Villegas desde mi infancia.

Mi papá y El fueron compañeros en el seminario.

Como les resultará lógico suponer, mi papá no llegó a ordenarse. Yo ahora puedo decir, !Por fortuna no fue sacerdote! porque difícilmente habría sido mi papá.

La imagen de “Villegas” como escuchaba a mi padre con la cara iluminada referirse a su persona, siempre fue grande ante mis ojos; cuando por mi actividad profesional empecé a conocer su obra, esa imagen creció y se fortaleció.

Ayer un grupo de comunicadores estuvimos en lo que fue la casa del Padre Villegas, convocados por la Fundación Padre Pedro Villegas y la Asociación de egresados de HEK para conocer más de cerca el Nuevo hogar estudiantil Kino para mujeres.

Son 20 jovencitas del área rural las que junto con sus padres se han comprometido para ellas estudiar y concluir su carrera profesional y ellos respaldarlas en su decisión.

Esto realmente es muy importante porque habla de preservar el legado del Padre Villegas que dicho sea de paso, hizo una buena, muy buena siembra como lo destacara ayer el Maestro Joaquín Enríquez.

Y esa buena siembra se refleja en los más de 15 mil egresados de los Hogares Kino muchos de los cuales están integrados en la Fundación y en la Asociación mencionadas y se ocupan de mantener y ampliar la obra del Padre Villegas con fidelidad en la filosofía que la sustenta para alcanzar una formación humana integral de sus becarios con base en principios tales como:

  • La pobreza como un elemento que estimula LA TRANSFORMACIÓN HUMANA
  • Un esfuerzo que encuentra a quienes tienen LA DETERMINACIÓN PARA TRANSFORMARSE
  • Un proceso formativo sustentado en LA VOLUNTAD de los participantes
  • La defensa y fortaleza de LA DIGNIDAD de la persona.
  • La libertad con responsabilidad
  • La cultura del esfuerzo, el emprendimiento y el espíritu de progreso.

Y de manera particular en el nuevo hogar estudiantil Kino para mujeres, se busca formar liderazgos integrales e íntegros; con formación científica; expresión oral y escrita de excelencia; con el hábito de la lectura; dominio de inglés y español y en el uso intensivo, inteligente y productivo de las nuevas tecnologías; con alta formación cívica y ética; con desarrollo de competencias para participar en proyectos productivos y compromiso con la familia, la sociedad y la humanidad…

Sí, todo eso. 

Como resumiría también ayer en la reunión Norma Abril: Es pensar en grande, así como pensaba el Padre Villegas.

Mi reflexión final es que como sociedad nos conviene estimular estas iniciativas; constantemente la realidad nos sacude con dramas que no quisiéramos atestiguar; frecuentemente pensamos que es difícil revertir el nivel de degradación social en que hemos caído…y es cuando aparecen estas otras realidades que luchan por no dejarse opacar y para sacarle brillo a la esperanza en medio de tanta obscuridad.