Se dedica a leer para olvidar el encierro

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Nogales, Sonora.- Perder la libertad es algo muy duro, sobre todo cuando ya has demostrado que no hubo dolo en el delito, como del que se le acusa a Lilian Lozano.

Lleva veinte meses recluida en el centro de readaptación de Nogales por haber ingresado a la casa que fue de sus abuelos, pero que ahora es objeto de un pleito legal.

Fue alguien cercano a la familia quien la denunció por allanamiento y robo en una vivienda a la que anteriormente visitaba con frecuencia.

Esa decisión cambió su vida de forma radical, pero por ahora, al mismo tiempo que se dedica a demostrar su inocencia, pasa el tiempo leyendo.

Hasta ahora ya lleva más de 130 libros de diferentes géneros y en dos idiomas, que le han ayudado a perfeccionar el español y por supuesto a mejorar la dicción.

No ha seleccionado libros por su portada o género, simplemente los ha tomado de la biblioteca y no importa si son de superación personal, novelas, política o de la vida real, como el de ‘La hija de la Memoria’ que es de sus favoritos.

“Es de cómo se trataban a los niños y a la gente diferente en el 64, 1964 que tenían síndrome de down. Como ellas los metían a una institución que era horrible”, relató.

Asegura que la mayoría de títulos le han tocado el corazón y le han dado mucha fortaleza, pero sobre todo le han demostrado que el encierro solo es temporal y que se puede actuar como un alma en libertad a pesar de las rejas.

Espera que pronto salga la resolución de su caso y ella pueda rehacer su vida, pero mientras tanto trabaja en perdonar y pedir perdón para vivir en paz.

“Siempre tener alguien superior o tu dejárselo a alguien es una carga o sea que te quitas y como dice la biblia si quieres ser perdonado tienes que perdonar tú también”, mencionó.