Seguridad pública en tiempos de transición

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Abrimos la semana y con ella, abrimos también una etapa en la vida política del estado en la que por primera vez un partido distinto al del gobierno mantiene la mayoría en el Congreso local, y gobernará en los municipios que contienen más del 80 por ciento de la población sonorense.

 

Esta etapa replantea, necesariamente, la forma en que se había venido dando el ejercicio de gobierno y obliga a los gobernantes y legisladores a establecer y practicar nuevas reglas para la convivencia democrática, de manera que las diferencias entre las diversas fuerzas políticas, se traduzcan en un debate que enriquezca las propuestas, y que éstas a su vez se conviertan en políticas públicas que beneficien a los ciudadanos antes que a nadie más.

 

Naturalmente, las campañas electorales dejaron heridas abiertas, agravios y cuentas por cobrar de uno y otros bandos, pero esa etapa ha concluido y, una vez que alcaldes y diputados han rendido protesta como tales, lo que sigue es la búsqueda de acuerdos, algo que por cierto no es tarea sencilla y requerirá de mucha voluntad política entre las partes.

 

Lo otro sería mantener la ruta de la confrontación que, también naturalmente, se camina en tiempos electorales, pero esa ruta, ya en el ejercicio de gobierno es la senda más corta al estancamiento.

 

Desde el Congreso y desde algunos ayuntamientos se han dejado ver señales alentadoras para que el estado continúe su marcha, aunque también hay voces que parecen ponderar más la revancha y el cobro de facturas políticas.

 

Por el bien de todos los sonorenses, esperemos que finalmente prevalezcan los acuerdos y la civilidad, antes que la opción por el choque y la ruptura, un camino que no parece promisorio.

 

Una de las actoras de estos días de transición, que a veces muestra impulsos más belicosos, lo comentábamos en el despacho anterior, es la alcaldesa de Hermosillo, Célida López.

 

Sin embargo, ayer ya en su primer día como presidenta municipal la observamos más metida en su papel: seria, crítica y respetuosa, pero sobre todo, muy interesada en un tema que indudablemente estará en su agenda los próximos tres años: la seguridad pública.

 

Célida fue invitada por el secretario de Seguridad estatal, Adolfo García Morales, a conocer de cerca el proceso de migración del C4 a C5i, un impresionante centro de inteligencia policiaca para atención de denuncias, monitoreo y video vigilancia; control y supervisión del personal policiaco, que entre otras cosas contará con un departamento de atención de emergencias para personas de la tercera edad; coordinación con empresas privadas de seguridad y otro especializado en delitos cibernéticos para atender casos de extorsión, amenazas, acoso y otros que ya son cotidianos en las redes sociales.

 

Las instalaciones, impecables a pesar de que todavía se encuentran algunas áreas en proceso de construcción y equipamiento; personal altamente calificado y pertenecientes a corporaciones municipales, estatales y federales, así como de instituciones médicas y de atención de emergencias.

 

Notable, el papel que ha jugado en este proceso de migración el director del C4, David Anaya Cooley, sin duda una de las bujías de este esfuerzo y el que más le entiende a los temas relacionados con la seguridad y la tecnología de punta.

 

Durante más de dos horas, García Morales y Anaya Cooley explicaron a la alcaldesa y a representantes de medios de comunicación, los avances en ese proceso de migración al C5i, como antes lo han hecho con grupos de empresarios de diferentes partes del estado.

 

Un proceso que llevará tiempo, pero que promete mucho, por la forma en que se está llevando a cabo, asesorados por especialistas nacionales y algunos extranjeros, israelitas y rusos, principalmente.

 

Claro que como no todo es tecnología, también se atiende el factor humano, una de las variables que inciden de manera fundamental para el correcto funcionamiento de todo este sistema.

 

Por ejemplo, durante la exposición y el recorrido por las instalaciones, se comentó el tema de la eficiencia del 9-1-1, servicio de atención telefónica a denuncias de todo tipo, que se canalizan a las diversas corporaciones e instituciones de emergencia. El servicio tiene una eficiencia del 99.9%, y sin embargo han sido recurrentes las quejas de ciudadanos porque la atención no llega a tiempo. La mayoría de los reportes involucran a las policías municipales como primer respondiente, pero éstas llegan tarde o no llegan.

 

La alcaldesa se sorprendió cuando Anaya Cooley le mostró un chat especialmente diseñado para dar seguimiento a todos esos reportes en tiempo real. Y es que uno de ellos mostraba una llamada recurrente. En cuatro ocasiones durante un lapso de más de dos horas, se reportó una contingencia a la policía municipal de Hermosillo, y en ese tiempo, nadie lo había atendido.

 

La alcaldesa tomó nota con cierta sorpresa y externó su preocupación por lo que en realidad está ocurriendo en ese tema. Por cierto, una vez que se haya completado la migración a C5i, toda esa información podrá consultarla en línea.

 

Otro de los avances es lo relativo a la homologación de todos los sistemas de radio comunicación, para grabar todo lo que se habla a través de los mismos, así como el control y supervisión en tiempo real, de la ubicación de agentes y vehículos policiacos las 24 horas, y el registro y control de todas las armas para saber incluso si fueron disparadas.

 

En realidad es un sistema de primer mundo, con tecnología de punta, que vendrá a reforzar fuertemente las políticas de seguridad en el estado, una vez que haya concluido.

 

Y lo mejor, que la alcaldesa conoció ‘in situ’ lo que se está haciendo en materia de coordinación del estado con los municipios, más allá de la mitología urbana.

 

II

 

Apenas va a cumplir 40 años y estudió Ciencias de la Comunicación en la extinta Universidad del Nororeste. Hizo sus pininos como conductora en Telemax, pero como de sangre le viene al galgo, decidió estudiar derecho y voló al Distrito Federal para seguir la carrera de su padre, Rafael Gastélum, una institución en el gremio de notarios públicos sonorenses. Luego terminó una maestría en Administración de Negocios en la UVM.

 

Comenzó desde abajo. “Lo único que no hice en la oficina de mi padre fue barrerla, y eso porque la señora que hacía el aseo no me dejaba, pero me tocó hacer los trabajos más rutinarios y aparentemente sin mucha utilidad, pero mi padre me dijo que eso lo comprendería hasta después de muchos años”, dice, divertida.

 

Desde hace trece años ejerce la fe pública y hoy, Karina Gastélum Félix busca la presidencia del Colegio de Notarios. Para ello ha desplegado una intensa actividad de cabildeo en un gremio mayoritariamente masculino y de notable experiencia por su edad avanzada.

 

Convencerlos de que tiene talento, conocimiento de la vida gremial y de los temas más actuales no ha sido sencillo, pero ha venido avanzando en reuniones en las que tenido que sacar el bagaje que le ha dado su formación profesional y sobre todo, la práctica al lado de su padre, desde aquellos años post adolescentes.

 

Encuentros con notarios públicos de diversos municipios que integran una agenda que sigue trabajando.

 

La elección será el próximo 3 de noviembre y hasta ahora no hay una candidatura distinta, aunque no se descarta que surja, por lo que no le baja a su ritmo de trabajo para convertirse en la primera mujer en dirigir ese Colegio. Experiencia, conocimiento, talento y capacidad de cabildeo, los tiene, a juzgar por lo que nos confió en una ilustrativa charla ayer por la tarde. Estaremos pendientes de este proceso.

 

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