El miedo no anda en burro, ni en camiones de Sictuhsa

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En anteriores despachos hemos insistido en que el nuevo abordaje que se está dando al recurrente conflicto entre Sictuhsa y gobierno del estado, quizá tenga que ver con el nuevo escenario que arrojó la elección del pasado uno de julio, que entre otras cosas terminó por desmitificar completamente el chantaje clientelar que solía aparecer como telón de fondo cada vez que el tema hace crisis.

 

La idea de que el partido en el gobierno tenía en el sector de los transportistas (que no sólo son urbanos, sino taxistas, de personal, de carga, entre otros, que suman decenas de miles en el partido en el gobierno) un apoyo asegurado para refrendar sus triunfos, hace años que venía de más a menos, pero en este 2018 se hizo añicos.

 

En los tres primeros años de gobierno, a los concesionarios de Sictuhsa se les dio un trato privilegiado, con más de 640 millones de pesos en subsidios, y apoyos diversos, sin contar el trato preferencial en materia de rendición de cuentas y permisividad para evadir impuestos, o al menos, posponer los pagos respectivos, que evidentemente, no se tradujeron en votos.

 

Nada más al Infonavit, Sictuhsa adeuda unos 16 millones de pesos correspondientes a ocho bimestres (de febrero de 2017 a marzo de 2018); eso afecta a los 777 trabajadores de la empresa, a unos porque no ésta no hace sus aportaciones, a otros porque no se les puede otorgar un crédito para vivienda. Y no es culpa de los trabajadores, sino de la empresa que no paga, según reveló el delegado de Infonavit, Roberto Sánchez Cerezo.

 

También apuntó que Infonavit puede recurrir a una demanda penal, que tiene embargada a la empresa y congeladas sus cuentas bancarias a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

 

Al IMSS, Sictuhsa adeuda 103 millones de pesos: 81 millones por concepto de cuotas obrero patronales, y 22.5 mdp por concepto de retiro, cesantía y vejez.

 

La empresa pues, está quebrada y entre varios fuegos: por un lado el gobierno exigiéndoles cuentas claras sobre el destino de los recursos públicos con que operan, por el otro, los trabajadores exigiendo el pago de las prestaciones y por otro, los usuarios que reclaman un servicio digno y a precio razonable.

 

Así las cosas, el ofrecimiento de Sictuhsa al gobierno, de regresarle las concesiones pudo ser una algarada ya esgrimida en anteriores ocasiones; con lo que no contaban es que esta vez el gobierno les tomaría la palabra, aceptando su oferta, aunque condicionándola a un arqueo detallado para saber la situación financiera real de la empresa.

 

A esto último es a lo que no parecen estar dispuestos los concesionarios, y por ello no es casual que en la coyuntura, busquen regresar el tema al carril de la política y no de lo financiero-administrativo.

 

Ayer se vio al dirigente de la empresa, José Luis Gerardo en las oficinas de Morena, probablemente atendiendo el llamado que hizo la diputada electa Ernestina Castro, a convocar a un foro en el que se discuta el tema en todas sus aristas y con todos los actores involucrados. Vale decir que ese tipo de foros ya se han hecho en otras ocasiones y han servido sólo para tomar el acuerdo de patear el bote y seguir con las mismas prácticas que llevaron al sector a lo que quizás sea la peor crisis de su historia.

 

Es posible también que los concesionarios busquen subirse al carro de los triunfadores y ofrecerle a Morena el caudal de votos cautivos que presuntamente representan, aunque como decíamos al principio, eso ha terminado por ser un mito y los transportistas votan libremente, sin líneas. Ya se probó con el PRI en 2009, con Padrés en 2015 y de nuevo con el PRI en 2018.

 

Pero meter el conflicto en ese carril de lo político-electoral siempre será un recurso para enredar las cosas y reeditar viejas prácticas.

 

Los concesionarios esta vez están bajo mucha presión, ya que la Dirección del Transporte continuó ayer con las notificaciones para la revocación de concesiones y la recepción de 79 unidades que el gobierno del estado les tiene arrendadas. Y es que el abandono injustificado del servicio es causal para revocar esas concesiones.

 

Claro, el asunto no es sencillo y seguramente el litigio tomará tiempo. Ayer el personal de Sictuhsa se negó nuevamente a recibir la notificación y se levantó un acta ante un notario público.

 

El director del Transporte, Carlos Morales Buelna advirtió que llegarán hasta las últimas consecuencias en este proceso, y para evitar que sigan afectando a los usuarios con más paros, y presionando al Consejo Consultivo para que acepte incrementar las tarifas a 15 pesos, como es su intención y su propuesta para darle sustentabilidad al servicio.

 

Las cosas pues, parece que vienen en serio.

 

II

 

Como debe de ser, aun en el contexto de rispideces que han protagonizado los dirigentes locales de Morena con el gobierno del estado a raíz de la aprobación del paquete de reformas constitucionales, el presidente electo Andrés Manuel López Obrador sí se reunirá con la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano en su próxima visita agendada para los últimos días de septiembre.

 

Con su larguísimo y retorcido colmillo político, el tabasqueño ha mostrado, desde su triunfo el primero de julio, una vocación por el diálogo y la concertación que de hecho ya se venía percibiendo desde la recta final de su campaña, cuando se sabía que el triunfo era inminente.

 

Y hace bien. El resultado en las urnas le dio la legitimidad suficiente y el entramado institucional adecuado para llevar la fiesta en paz, apostándole a la construcción de acuerdos y las salidas negociadas antes que al pleito de callejón con el que algunos siguen soñando. El Peje no los necesita, aunque es claro que llegado el momento y dependiendo de las circunstancias, también puede hacer uso de los intactos mecanismos del presidencialismo mexicano para doblegar a quien sea.

 

Por lo pronto eso no está en su agenda y el tabasqueño va por la vida disfrutando la miel de la victoria y repartiendo corazoncitos por doquier.

 

 

Ayer, el delegado estatal de programas integrales de desarrollo del nuevo gobierno federal, Jorge Taddei Bringas dio a conocer los cambios en la agenda del presidente electo-

 

Estará en San Luis Río Colorado y Nogales el viernes 21 de septiembre, a las 10 de la mañana y las cinco de la tarde, respectivamente.

 

El sábado 22 por la mañana, Andrés Manuel estará en Guaymas y por la tarde en Ciudad Obregón.

 

Acompañado del dirigente estatal de Morena. Jacobo Mendoza, Taddei Bringas invitó a la ciudadanía a sumarse a los actos públicos que tendrá el presidente electo.

 

Sólo adelantaron que sí habrá un encuentro con la gobernadora Claudia Pavlovich, pero no dieron detalles sobre la sede y la fecha de ese encuentro.

 

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