La discrepancia, el signo de estos tiempos

1

La disidencia es el signo de los tiempos. La discrepancia es el condimento del debate diario sobre temas trascendentes o sobre banalidades varias. Y las redes sociales son el espacio natural para que cada ciudadano en uso pleno de sus derechos y facultades, opine, juzgue, condene, valide, critique, avale, cuestione…

 

Cuando es con argumentos, el debate enriquece, forma e informa. Cuando es sólo para corroborar que hasta ahora la búsqueda del chile multiembonador sigue siendo misión imposible, no queda más que agarrar la bolsa de palomitas y apoltronarse a atestiguar los agarrones más bizantinos, la mayoría sin destino cierto.

 

Ocurre con todos los temas, pero especialmente con los que involucran aspectos de la vida cotidiana, de la convivencia social y política.

 

La participación ciudadana en redes sociales llegó para quedarse. No hay marcha atrás. Los gobiernos, los partidos, los liderazgos, sean del signo que fueren, tienen que asumir esta nueva realidad en la que nunca más su palabra y sus acciones estarán intocadas. Hoy todo se cuestiona, todo se impugna, todo pasa por el tamiz de la sospecha o por lo menos, de la suspicacia.

 

Y es bonito y está bien. Con todos los riesgos de manipulación interesada, descalificaciones a ultranza; ofensas y mentadas, fake news y demás, siempre será mejor ese horizonte donde se multiplican las voces ciudadanas para dejar sentadas sus posiciones, que la cerrazón autoritaria de medios tradicionales que por cierto hoy no tienen más opción que subirse al tren de las redes, o quedarse rezagados a la vera del camino.

 

Esta tendencia fue sin duda un elemento sin el cual no podría explicarse lo ocurrido en la reciente jornada electoral y su desenlace. No hubo manera de acallar las voces que empujaron a favor de la alternancia, como tampoco hay manera, en estos días, de acallar las que cuestionan al nuevo gobierno, aún antes de que comience su ejercicio. Así es y así será en lo sucesivo. No hay retorno.

 

Aplica para todos los temas, pero citemos aquí el del Parque Metropolitano cuyos incipientes avances fueron supervisados el sábado anterior por la alcaldesa Angelina Muñoz Fernández, y que en su momento (campaña electoral 2015) concitó consensos mayoritarios (aunque naturalmente no absolutos), pero se atoró en la tramitología de la burocracia federal y evidentemente no será una obra que concluya la actual administración, ya en sus últimos días.

 

Hubo voces a favor, conscientes de la necesidad inobjetable de que Hermosillo cuente con un área verde con las características de este proyecto, aunque también se alzaron voces críticas que cuestionaron hasta las variedades de árboles con que será forestado y la incorporación de un parque canino, que por cierto también fue impugnado cuando pretendió realizarse en el Parque Madero.

 

Lo cierto es que el Parque Metropolitano tiene un avance del 30 por ciento, incluyendo el lago artificial que ya se está formando aprovechando el agua de la planta tratadora y que será refugio de aves y otras especies que hemos visto agonizantes en esa zona, sobre todo en los encharcamientos que se hacen cuando llueve por rumbos del bulevar Quiroga.

 

El parque se ubica a unos tres kilómetros adelante del estadio Sonora, en el poniente de Hermosillo y en su proyecto participan agrupaciones como Parques de México, que se encargará también del área para caninos. También participa la Fundación Rolando Cantú AC, encargada de las gestiones con el club Cardenales de Arizona, para equipar en ese espacio un complejo deportivo de futbol americano de primer nivel.

 

Angelina Muñoz sumó también a la Asociación de Ingenieros en Minas, Metalurgistas y Geólogos de México, que aportará recursos para edificar allí un museo interactivo de minería, un campo de beisbol, andadores y estacionamientos.

 

La ventaja de todo este proyecto es que dispondrán de miles de metros cúbicos de agua tratada, de manera que si todo sigue su curso natural, en el corto plazo Hermosillo contará con un nuevo pulmón, con áreas de esparcimiento y sobre todo, diseñado para su propia sustentabilidad, aprovechando al máximo el agua tratada que desde el lago artificial, recargará los mantos acuíferos en esa zona.

 

Ya nada más falta ver si la próxima administración le da continuidad, o se queda, como otros proyectos similares, en el archivo de las buenas intenciones que no llegan a concretarse por las diferencias políticas de los protagonistas de sucesivos cambios de partido en el gobierno. Esperemos que no.

 

II

 

Dirían los clásicos: “de lo que hablaron sólo ellas lo saben”, pero en el encuentro que sostuvieron la gobernadora Claudia Pavlovich y la virtual secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero seguramente aparecieron temas candentes de la política nacional y sus reverberaciones en los estados. En dicho encuentro también estuvo el que será subsecretario de Gobernación, Zoe Robledo Aburto.

 

Casi todos coinciden en que uno de los temas allí abordados fue el de las recientes reformas constitucionales aprobadas en Sonora, y que la ex ministra advirtió revertirían desde el plano legislativo y desde los ámbitos del Poder Judicial.

 

Por las imágenes difundidas a propósito de este encuentro, se observó que independientemente de lo candente de ese asunto, la gobernabilidad del país y de Sonora va más allá de temas de coyuntura y requieren un abordaje de estadistas dispuestos a la colaboración y el entendimiento, como así parece haber sido a juzgar por el buen ánimo que reportan desde esa reunión.

 

En esa misma tónica se espera que se lleve a cabo el próximo encuentro entre el presidente electo Andrés Manuel López Obrador y la gobernadora de Sonora, cuando el primero regrese a estas tierras en la última semana de este mes, y se reúnan para darle continuidad a esos temas.

 

Es claro que en la agenda de Morena ocupa un lugar importante el asunto de las reformas constitucionales, como también es claro que revertirlas podría ser un proceso largo y conflictivo, a menos que prevalezcan los acuerdos políticos y la negociación de altos vuelos a la que el tabasqueño le entiende bien, si consideramos lo que ocurrió recientemente en Chiapas.

 

Hay que estar pendientes para ver cómo evoluciona este asunto.

 

III

 

Y a propósito de tricolores, el sábado anterior estuvo en Hermosillo la dirigente nacional del PRI, Claudia Ruiz Massieu, en una gira de trabajo que lleva a cabo por distintas entidades del país, para avanzar en los trabajos de reorganización de su partido, donde todavía andan averiguando las placas del tráiler que los atropelló el pasado uno de julio.

 

 

Ruiz Massieu dijo que decidió iniciar esta gira de reflexión en Sonora, por lo que representa para el priismo nacional el hecho de ser un estado gobernado por la única mujer hasta ahora (en breve habrá dos más, una en Puebla y otra en Ciudad de México, pero una del PAN y otra de Morena); reiteró el apoyo de su partido a Claudia Pavlovich y reiteró las líneas de acción que habrán de seguir los tricolores en las cámaras, como oposición crítica, responsable y propositiva.

 

También me puedes seguir en Twitter @Chaposoto

 

Visita www.elzancudo.com.mx