¿Embarazada?

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La nariz roja no podía ocultarse, no corrió con la misma suerte que los ojos tras los gruesos cristales de los lentes.

Ella llegó al laboratorio, lo hizo acompañada de otra joven, quizá su amiga, tal vez la circunstancia las estaba reuniendo.

La otra se veía más relajada o por lo menos mas dueña de la situación. Llevaba la voz cantante.

“Exámenes de embarazo, le respondió al químico que del otro lado del escritorio preguntaba el motivo de su presencia en el laboratorio.

Son 160 y están en 15 minutos, dijo el hombre; somos las dos contestó la otra mientras extendía billetes doblados y dos monedas de 10 pesos cada una…

Dieron nombre y fecha de nacimiento: del 98 ella, del 97 la otra. 20 y 21 años.

Respiré angustia en el ambiente; imaginé todo lo previo a ese momento en el que la casualidad me estaba permitiendo atestiguarlo.

Las imaginé angustiadas despues de los  momentos, espero placenteros, que se viven particularmente en esa etapa en la que se disfruta de la libertad, quizá de los primeros semestres universitarios, probablemente fuera de casa, del enamoramiento, de las “pisteadas”, las complicidades y la imagen del amor para siempre.

Llevaban el monto exacto, llegaron caminando al céntrico laboratorio; quizá venían de la Universidad de Sonora, apenas a unas cuadras de distancia. Era obvio que llamaron antes para conocer el costo del estudio; traían el dinero exacto, quizá lo juntaron entre las dos o probablemente las parejas colaboraron a lo mejor alguna otra amiga o compañera de la escuela que “ya se la sabía”.

Y pude imaginarlas con el resultado positivo y confieso que me angustié; también las imaginé ante ese momento de alivio cuando lees, Resultado: NEGATIVO.

Si fue lo primero, a estas alturas ¿ya se lo dijeron a algien? ¿Ante quién les costará más trabajo decirlo? ¿Cómo lo dirán? ¿En que cambia un embarazo no planeado los planes de vida? ¿Estarán considerando abortar?

Y si el resultado fue negativo, ¿Aprenderían la lección y en las próximas ocasiones tendrán relaciones protegidas? Esta coyuntura, ¿cómo afectará la relación con la pareja? ¿Tendrán pareja “fija”?

20 y 21 años ya no nos permite hablar de embarazo en adolescentes. Pero, ¿es una edad que puede considerarse temprana para el embarazo? No, en realidad no según las estadísticas de INEGI que señalan que las madres mexicanas, entre 15 y 49 años, tienen su primer hijo a los 21 años.

56.2% de las mujeres jóvenes de 20 a 29 años tiene al menos un hijo nacido vivo

En nuestro pais el grupo de edad con la tasa de fecundidad más alta es el de las mujeres de 20 a 24 años de edad, con 126 hijos por cada mil mujeres, dice también la publicación más reciente a la que tuve acceso en la red.

Conclusión, es más frecuente de lo que yo creía, que muchachas jovenes como las que vi ayer, iniciando en la universidad algunas y otras no, acudan a un laboratorio para descartar o confirmar, un embarazo.

Por supuesto, habría que desdoblar la información para saber cuantos de esos embarazos son buscados y cuantos por accidente; cuantos son deseados y cuantos no. Lo deseable por supuesto, siempre será un embarazo deseado o planificado… bueno, eso creo yo, pero asumo que puede faltarme mucha experiencia para hablar del tema.