Adiós burocracia, adiós Delegaciones…

8

El Presidente electo de la República Andrés Manuel López Obrador ya empezó a dejar pizcas esparcidas por doquier de que el Estado se ahorrara todo lo que solo engrose nóminas inútiles.

Y es que luego del anuncio que plasmó ayer en medios de comunicación, de la desaparición de las Delegaciones, cimbró los intereses de muchos que recurren a esa cueva para mantener niveles de vida envidiables a cargo del erario público, cuando es una realidad que los Delegados, Directores y subdirectores de área solo cobran el jugoso cheque sin desquitando con su chamba pocos pesos del pago.

Será 39 las Delegaciones que desaparecerán, una nómina federal obesa, pues imaginemos por un momento esas Delegaciones por cada Entidad federativa, que serán sustituidas por 32 coordinadoras generales que gestionarán la política pública de toros los ramos.

Para el Presidente Electo la suma que lograrán luego de adelgazar la nómina, se encaminará a lo que ha prometido, arrancar de tajo los impulsos corruptos que se tejen en las Delegaciones, donde pulula la opacidad, y arrasa la corrupción, despojando al país de dinero Vasti que se pudiera aplicar en otras áreas que sean mucho más productivas.

La idea de López Obrador no es nada mala, las cuevas delegacionales han sustraído de las entrañas del país millones y millones de pesos, con esta medida cortará de tajo muchos vicios que se han ramificado desde ahí. La propuesta claro, dará al traste con las intenciones de muchos personajes de morena que ya se habían instalados en esas sillas tan bien pagadas, sin embargo tendrán que voltear para otro lado a buscar chamba.

Lo que se suma a una de las varias preocupaciones de morenistas que se la jugadora con el Partido y ahora buscan acomodo en alguna área. No todos tendrán oportunidad, eso lo sabemos, ellos lo saben, o son muy aptos para el puesto, o son muy cercanos a Alfonso Durazo, de ahí en fuera habrá muchos huérfanos.

De cualquier forma, las formas que él ha empezado a emplear el Presidente electo, son correctos, me parece que la desaparición como tal de las Delegaciones es solo en inicio de la rasurada a conciencia que está por darle al aparato burocrático nacional, de dónde corren ríos de dinero en nómina con un muy bajo nivel de resultados.

Nadie podrá decirlo abiertamente, nadie podrá reclamarle a Andrés Manuel, la medida es eficaz, lastima con severa fuerza la opacidad y corrupción. Nadie, solo los que se han quedado atorados en la burocracia pura que ha lacerado en avance social que se ha cantado por décadas pero que ese progreso solo les ha llegado a unos cuantos, a muy pocos, a esos que se han rodeado de personajes de poder para seguir chupando de la ubre presupuestal a mansalva, dejando de lado las problemáticas sociales, y estancando las políticas públicas que se han aprobado en las cámaras baja y alta y que sin embargo al final del día afectaban los intereses de esos “vampiros” que se han dedicado a drenar la sangre del ciudadano común, ese que por décadas sigue esperando el progreso que todos han esperado.

Los movimientos de López Obrador empiezan a mover los hilos, a preocupar a los vividores del sistema, los mismos que pensaron que el Presidente electo mentía. Las Delegaciones es el primer eslabón que cae, se esperan muchos más, esos que han mantenido encadenado el desarrollo social mexicano.

El país puede funcionar igual que hoy mismo, reduciendo el 30 por ciento de nómina inútil, un ahorro gigantesco que vendrá a mejorar otras áreas sociales que han sido abandonadas por la mano gubernamental.

Desgraciadamente los años han pasado y el incremento de la pobreza extrema es lacerante, sin embargo a México le esperan nuevos tiempos, y si el de Macuspana cumple la mitad de lo que prometió, el país dará sus primeros pasos hacia la eliminación del incremento de la pobreza, avanzará a la vida digna. Lo que nunca ha tenido México, igualdad.