5 de Junio: Corrupción e impunidad

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HOY SE CUMPLEN nueve años de la tragedia infantil más grande de México. Es hora de que la autoridad ministerial, sin cerrar el caso, no sabe a ciencia cierta quién provocó aquel horrible incendio. No ha podido corroborar si todo se debió al sobrecalentamiento del motor de un cooler. O si hubo una mano humano que detonó aquel desastre.

Hay quienes no olvidan y año tras año han hecho escuchar su exigencia de justicia. Desde luego los padres de aquellas 49 víctimas inocentes. Los padres de las niñas y niños que sobrevivieron pero que viven y –algunos-, seguirán con secuelas toda su vida.

También los sonorenses –y hermosillenses en particular- que seguimos sintiendo un nudo en la garganta al revivir aquel sentimiento de frustración e impotencia.

En nueve años han sucedido muchas cosas, pero de manera especial habría qué subrayar que los padres han seguido su lucha, sobre todo para que la justicia castigue responsables y al mismo tiempo, establecer un marco jurídico para evitar que aquello no se repita jamás.

El Presidente Felipe Calderón, en su momento, no cumplió su compromiso de enviar al Congreso de la Unión un reglamento para establecer la vigencia de la Ley “5 de Junio”, abrazada por los diputados y senadores en el Congreso de la Unión.

Juan Molinar Horcasitas, quien firmaba como titular del Instituto Mexicano del Seguro Social al momento de entregar las concesiones de guarderías infantiles a los presuntos corresponsables de la “ABC”, falleció. Ariel Leyva, exfuncionario del IMSS en Sonora, enfermo de cáncer, ha ingresado a la cárcel. Dos exfuncionarias menores, implicadas en los hechos, recobraron su libertad.

La justicia ha liberado paulatinamente de toda responsabilidad a los concesionarios de la Guardería ABC, vigentes aquel horrible 5 de Junio.

El exgobernador Eduardo Bours y varios de sus excolaboradores, implicados en la tragedia, han sido prácticamente intocables por la justicia.

Abel Murrieta Gutiérrez, quien era el titular de la Procuraduría General de Justicia en el gobierno estatal de Bours y quien defendió siempre su versión de que el incendio se inició por el sobrecalentamiento de un cooler, es un priísta que cuenta con un expediente por ese asunto, pero –diputado federal al fin y con fuero-, no pierde el sueño y hasta ha buscado candidaturas a cargos de elección popular.

En estos momentos, la insistencia de los papás de las víctimas de aquel incendio, han descubierto que funcionarios del IMSS han llevado a cabo la criminal tarea de hacer negocio con las medicinas que deben adquirir para las niñas y niños con secuelas en su salud. Y no pasa nada.

El gobierno del Presidente Peña Nieto se olvidó del asunto. La PGR mantiene vivo el expediente, pero desde hace mucho tiempo lo mantiene en la congeladora.

Los mudos testigos, como el edificio donde operaba la Guardería ABC y las 49 cruces en luctuosa remembranza en la central Plaza Zaragoza de Hermosillo, se mantienen inamovibles.

Como inamovible está el sentimiento vivo de quienes no olvidan. De quienes no olvidamos. Y el sentimiento de frustración e impotencia toca las conciencias cada vez que recordamos que el Caso ABC es una de las máximas exposiciones de corrupción e impunidad en México.

Finalmente el tiempo, debe colocar a cada quien –incluidos los responsables del siniestro-, en el lugar que le corresponde en la historia.

 

LA REPORTERA Michelle Rivera logró de fuentes enteradas la información de que Guillermo Padrés Elías no tuvo éxito en su proceso de apelación para eliminar de sus expedientes la acusación por defraudación fiscal por la cantidad de 8.8 millones de dólares y un juez le libró otro auto de formal prisión… Eso sólo significa dos cosas… Más trabajo para el despacho de los abogados del exgobernador de Sonora encabezados por Antonio Lozano Gracia y la seguridad de que el exmandatario seguirá algunas semanas más a la sombra.