Solo fue un exabrupto coloquial; lo importante se deja de lado

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Recuerdo bien, muy bien que cuando el Arzobispo de Hermosillo Ruy Rendón Leal llegó a la capital del Estado, lo hizo con un mensaje esperanzador, incluso su pasado reciente venía impregnado de buenos argumentos para lograr que por fin un Monseñor se acercara a la sociedad más vulnerable.

Entrevistas por doquier, normal, y es que se quiera o no, se crea o no, la iglesia católica mediante sus Arzobispos en las ciudades, siguen teniendo un garrote duro y pesado que ponen a disposición de los intereses eclesiásticos.

De más está sacar a flote las indagaciones que por años, décadas e incluso siglos se han hecho al respecto. La iglesia católica ha estado, y hoy menos pero sigue estando a la derecha del poder político del mundo; en México muy marcado.

Aquel 26 de Abril del 2016 cuando Rendón Leal tomó las riendas de la iglesia en Hermosillo ocupó el lugar que había dejado acéfalo José Ulises Macías Salcedo, dejó claro que venía a cambiar la forma de liderar el catolicismo; cercano a la gente sentenció; humanitario remató.

A dos años de aquellas afirmaciones, no se ha pintado un solo cuadro con el Arzobispo visitando las colonias más desprotegidas, las que su vulnerabilidad por lógica, se acercara a las bendiciones del cura, es más, estoy dispuesto a apostar que esos colonos ni siquiera saben de su existencia.

Puesto lo anterior en contexto, vamos a lo que nos atañe, y es que ayer el colega periodista Juan Carlos Zuñiga en su programa de radio, hizo un comentario que enardeció a una parte de la orden católica hermosillense, despertó a esa clase católica que rara vez muestra interés real por algún tema social, y a la que regularmente precisamente esos temas de pobreza les importa poco menos que nada.

La doble moral de algunos salió a flote, las redes sociales sirvieron de puente para intentar hacer añicos al periodista que se atrevió a esbozar con singular coloquismo, que el Arzobispo Ruy Rendón Leal se remitía a ser “nalgas prontas” con el Gobierno.

Y es que el contexto en que lo dijo tiene lógica, más allá de si está bien o no, el razonamiento de Zuñiga no fue erróneo, pues el tema de la Caravana de los migrantes que se quedaron en Hermosillo se está volviendo una problemática para las instituciones gubernamentales.

Mire usted, en la entrevista que Juan Carlos le hizo al Padre Lezama, activo cura en temas sociales y que ha defendido la causa de los migrantes, desvistió que el Arzobispo no se ha interesado en el tema como debiera, o al menos demostrara esa cara que aseguró pondría cuando llegó a la capital sonorense. La humanitaria.

No ha visitado a los migrantes, no ha intercedido por ellos, y en ese sentido Zuñiga se atrevió a decir que para esos temas estaba muy alejado, pero para responder sobre programas gubernamentales estaba muy presto, “nalgas prontas” pues.

Ta vez le ganó lo que pensaba en el momento, quizá su estatus como periodista serio y responsable no le permita ese tipo de exabruptos, pero de lo que sí estoy seguro, es que su comentario “coloquial”, dejó claro que la gestión de Don Ruy en la iglesia hermosillense se ha limitado a enviar mensajes escritos de paz, y de ser un fiel alfil de los designios gubernamentales.

Pero eso de ser un líder católico de las causas perdidas, de los más desvalidos, por ningún lado aparece. No se cuenta hasta hoy una acción con la que se pueda reconocer que el Arzobispo decía la verdad cuando pisó tierra sonorense después de realizar el mismo trabajo en Matamoros Tamaulipas del 16 de Julio del 2011 al 26 de Abril del 2016 que llegó a la otrora Santísima Trinidad del Pitic.

Lo que me parece más lamentable, y por fuertes razones preocupante, es que los que se sintieron ofendidos por el comentario del colega, prefirieron ver el árbol, olvidando el bosque que brilla con destellos de desesperanza más adentro.

Es decir, el tema toral en todo este confundido panorama, es que Rendón Leal no ha movido esas influencias católicas que sabemos tiene para resolver el tema de los migrantes, cuando el Padre Lezama con sus bajos recursos ha movido mar y tierra con tal de que migración atienda a estos seres humanos desamparados.

Dicho esto, la pregunta es; ¿El tema moverá las entrañas sensibles del Arzobispo?
¿Se deshará del injurio que para algunos fueron las palabras de Juan Carlos para ayudar a las personas necesitadas?
¿Hará algo?
Espero que la frase que seguramente se quedará para el chascarrillo por algún tiempo, despierte a ese hombre sensible y socialmente responsable que nos vendió que era.

No obstante, el periodista hizo uso de su conciencia razonada, y pidió disculpas al Arzobispo por sus palabras coloquiales.

Listo…Dios los bendiga, cuide y proteja…
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