“… O están conmigo, o están contra mí”

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EL INFLUYENTE columnista Ricardo Alemán, siempre sarcástico, tituló “Ahí les hablan” la reproducción de un “meme” en su cuenta personal de Twitter en el que se “sugería” un atentado al candidato Andrés Manuel López Obrador.

Si hubiera sabido que el mundo se le vendría encima, probablemente este periodista no se hubiese atrevido a hacer lo que hizo.

Cientos, quizá miles de reacciones, acusándolo de “asesino”. La consecuencia no se hizo esperar en Televisa, la empresa donde contaba con foros de opinión. La tarde del domingo dio a conocer un comunicado donde despedía a Alemán, “por respeto a la audiencia”.

El columnista se vio obligado a hacer precisiones. Ofreció disculpas a través de un video en el que explicó que sólo retwiteó un texto en el que se “advertía de algo”.

Ayer lunes, MORENA lanzó a todo su ejército en redes sociales contra este opinador e hizo llegar una denuncia acusándole de “apología del delito” ante la Procuraduría General de la República.

Independientemente del error cometido por Ricardo Alemán, -porque ni de broma puede sugerirse el regreso a la barbarie de los “magnicidios”-, el linchamiento contra este periodista pudiera también sugerir lo que nos espera a todos aquellos que ejercemos el periodismo como profesión y que no necesariamente estaríamos a favor del pensamiento de López Obrador.

Es evidente que en el candidato presidencial de MORENA y en su gente, está muy arraigada la intolerancia contra aquellos que no piensan igual que ellos. Y ya en el poder, todo aquel que critique al “Neomesías”, correrá el peligro de ser condenado por ser un “enemigo del pueblo”.

Lo anterior es lo más seguro que suceda, porque si ha habido en esta campaña por la Presidencia, incitaciones violentas y llamados al odio, ha sido de parte de López Obrador y algunos de sus “gurú”.

No resulta difícil ir por testimoniales. El escritor y co-fundador de MORENA, Paco Ignacio Taibo II, dijo hace poco que “había aún mucho terreno en el Cerro de Las Campanas –donde fusilaron a Maximiliano, Miramón y Mejía– para fusilar a los actuales traidores a México”, en obvia referencia a sus enemigos.

Hace unas semanas, la periodista “pejista” Denisse Dresser, abrazó un “meme” en su cuenta de Twitter (exactamente, así como Alemán lo hizo el pasado domingo) en el que se sugería la posibilidad de que hubiese un “piloto depresivo” en el avión presidencial de Enrique Peña Nieto. Con el deseo de que dicha nave se estrellara.

John Ackerman, ideólogo de López Obrador, re-escribió hace unos días en Twitter, lo escrito por un maestro de Oaxaca, que decía más o menos así: “Si no gana López Obrador, habrá chingadazos”.

Y para cerrar, con los testimoniales, el propio Andrés Manuel amenazó: “Si no gano, no voy a detener el tigre”. Curiosamente, en Tabasco, hace unos días, incineraron a un ladrón bajo los gritos de “Viva Morena”.

Es muy probable, entonces, que AMLO ya haya soltado el tigre.

Ahora, en ninguno de los casos donde incitaron a la violencia y al crimen, como el de Taibo II., la Dresser y Ackerman, no se dieron condenas públicas por utilizar la red social para incitar al asesinato y  la violencia.

Lo más seguro, es que el ejército cibernético de López Obrador haya concluido que lo expresado por el escritor, la periodista y el ideólogo, eran ejemplos de la “Libertad de Expresión”. En cambio, lo hecho por Ricardo Alemán, cabe en el delito de “apología del delito” y eso “lo debe castigar la PGR”.

Sin duda, vivimos un adelanto de lo que puede suceder durante un gobierno totalitario y enfermo de poder, donde se justifican todos los ataques surgidos del partido alrededor del “Neomesías”.

Quien opine distinto, critique, o utilice la red social para darle Retwitt a un ataque contra López Obrador, “se atendrá a las consecuencias”.

 

AYER se firmó un convenio de colaboración entre las Fundaciones “Beltrones” y “GANFER”, con el objetivo de difundir campañas de prevención contra el cáncer… Atestiguaron el acto, Javier y Marcela de Gándara, y signaron el documento su hija Luisa Alejandra Gándara Fernández y Sylvana Beltrones Sánchez… Desde luego, es lógico pensar que este pacto tuvo la anuencia de Manlio Fabio Beltrones… Impensable hace apenas tres años, aunque la amistad entre MFB y JGM aguantó el vendaval de la campaña por la gubernatura… Hoy los tiempos (o las personas) han cambiado.

 

FIRMA AYER también del convenio de buena relación entre la Secretaría de Salud y el Isssteson… Fue como una firma entre dos hermanos de una familia que conoce los valores entendidos respecto a muebles e inmuebles en el patrimonio conjunto… Estamparon su firma Enrique Claussen y Pedro Ángel Contreras… El primero muy cercano a la Gobernadora Pavlovich; el segundo, del equipo de Raúl Navarro Gallegos.