El fin de los fariseos marcó la extinción de los ópatas

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Hermosillo, Sonora.- En 1960 se terminó la tradición de utilizar los fariseos en la celebración de Semana Santa en los pueblos de la Sierra Alta, y esto marcó la extinción de los Ópatas, según registros del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

“Coincide la desaparición de este personaje en el ritual, el fariseo, y coincide con los últimos Ópatas que se llegaron a registrar por el Inegi y otras instituciones”, dijo Esperanza Donjuan Espinoza, investigadora del INAH.

Esta tribu en el periodo colonial se conjuntó con los españoles para luchar contra los Apaches.

“Este contacto hizo que se fueran mezclando y fueran perdiendo un poco su identidad, finalmente se mestizaron hasta llegar a su extinción”, precisó.

Durante la Cuaresma y la Semana Santa en los pueblos donde se asentaban los Ópatas no se bebe alcohol, so pena de ser encarcelado, y las procesiones llevan por las calles a figuras traídas por Jesuitas en el Siglo XVII.

“Son procesiones que el momento mes fuerte es el Jueves Santo, que se inicia con un redoble de un tambor, que eso va a dar inicio a esta ritualidad muy solemne, por cierto, en donde por el resto de la Semana Santa no se va a escuchar repicar campanas”, contó.

Lo único que se mantiene de los Ópatas, son los tenábaris que llevan algunos hombres y los caballos. Lo demás se ha ido esfumando.