Uso de drogas inyectables tiene más riesgo de hepatitis C

8
Foto de Archivo

Las personas que usan drogas inyectables son uno de los grupos de mayor riesgo para tener hepatitis C, pues 67 por ciento de ellas están infectadas con el virus C de dicha enfermedad, señaló la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El tamaño sustancial de la población que se inyecta drogas y su escaso acceso a los servicios de reducción de daños explica por qué el uso de drogas inyectables sigue siendo un factor clave de la transmisión del virus de hepatitis C (VHC) en muchos países.
Por ello, es necesario ampliar los servicios de reducción de daños e implementar políticas que aborden temas sobre el rechazo y la discriminación.
Cada año fallecen en el mundo 1.4 millones de personas a causa de hepatitis; de esas defunciones, aproximadamente 47 por ciento son atribuibles al virus de la hepatitis B, 48 por ciento al C y el resto a los virus E y A.
La hepatitis C es una infección transmitida por la sangre, cuyo contagio más frecuente ocurre a través de inyecciones, procedimientos médicos y la transmisión menos frecuente es por vía sexual.
Con respecto al riesgo de las inyecciones en los centros sanitarios, se recomiendan dos métodos para estimar la proporción de inyecciones que se administran con jeringas y
agujas reutilizadas sin esterilización apropiada.
De igual forma, se pide a los países comprometidos con la eliminación de la hepatitis, aplicar encuestas de biomarcadores, las cuales son la herramienta epidemiológica de
referencia para estimar la prevalencia de infección, y son fundamentales para la planificación de las pruebas y el tratamiento.
Ante el compromiso mundial para eliminar esta enfermedad en sus distintos subtipos, los esfuerzos van encaminados a garantizar el uso seguro y adecuado de las inyecciones y la
reducción del daño por drogas inyectadas.
Se estima que para 2020, cinco millones de personas estarán recibiendo tratamiento para la infección por el virus de la hepatitis B crónica, y tres millones de personas habrán sido
tratadas por hepatitis C crónica.
Se espera que la infección se reduzca 30 por ciento, en comparación con el número de casos nuevos en 2015 y para 2030, la incidencia de enfermedades crónicas por hepatitis se
habrá reducido 90 por ciento.