De jornalero a músico para ayudar a su familia

38
Foto: Video de Azteca Sonora

Ciudad Obregón, Sonora.- José Reyes Gastelúm, de 67 años, se levanta todos los días a las 4:30 de la mañana para trabajar en el campo, jornada de la cual se desocupa al mediodía; es habitante del ejido Francisco I. Madero, mejor conocido como Campo 30, desde donde sale a los campos agrícolas para regresar por su guitarra y dirigirse a Ciudad Obregón, ya que por las tardes canta en las calles a cambio de monedas.

Esta actividad la desarrolla para sacar adelante a su hijo menor.

“Me quedó un niño, lo tengo muy malito, tiene parálisis cerebral y ahí lo tengo en la casa, es el único que me queda, todos se casaron, lo necesita él, por eso aquí ando, son medicinas caras y Dios me da, le digo a mi señora ‘a ver que sale por allá en la ciudad’, venir a compartirlos con ustedes, con la gente”, mencionó.

Aparte de estos trabajos, Don José hace las labores domésticas en su hogar, ya que su esposa no puede caminar.

“María Elena se llama y ahorita la tengo malita porque se quebró la cadera y le pegó el dengue, se le bajaron las plaquetas y ahí anda en sillas de ruedas”, comentó.

De esta manera, este adulto mayor se gana la vida.

“Tuvimos cinco hijos, uno falleció y los otros están vivos, a todos les di estudios, salieron adelante, tres estudian, terminaron la secundaria y se casaron”, relató Don José.

Para él, la música representa alegría y asegura trata de transmitir a las personas que lo escuchan en la vía pública, y con ello, motivar a que salgan adelante pese a las adversidades de la vida.