La doble moral en contra de La Bella y la Bestia

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Cuanto más se acerca el estreno del live action de La Bella y la Bestia, más escuchamos sobre la gente escandalizada e inconforme por la incorporación de un personaje abiertamente gay a la historia.

Por ejemplo, la película iba a ser prohibida en Malasia por ser un país muy conservador; por su parte el estado de Alabama también logró que no se proyectara la película en sus cines y Rusia solo permitirá que mayores de 18 años entren a verla. Esto me parece algo absurdo ya que Malasia es famoso por sus “ladyboys” y Alabama por sus prácticas de incesto al dejar que se casen primos con primos, ¡ah! …pero un personaje gay en una película es una abominación.

Por más que se intente, no se puede tapar el sol con un dedo y, el protestar contra una película, no va a borrar la homosexualidad, solo damos pasos agigantados hacía atrás como sociedad. Seguimos con los mismos estigmas sociales, enseñando a los más jóvenes a no aceptar a otros seres humanos con gustos diferentes, en lugar de fomentar la empatía y la aceptación.

Pero ¿acaso han visto la película o conocen de qué trata? ¿Cómo es que la inclusión de un personaje gay hizo que explotara la homofobia de las personas, pero no pasa nada si una mujer se enamora de un animal que la tiene secuestrada? Estamos aceptando la zoofilia y el síndrome de Estocolmo entonces.

Disney siempre nos ha presentado personajes gay, la única diferencia es que ahora lo confirmaron. Para muestra, permítanme recordarles a Scar en El Rey León, el gobernador Ratcliffe en Pocahontas y su ayudante Wiggins, Chi-Fú en Mulan, y hasta podría apostar por el juez Frollo en el Jorobado de Notre Dame (porque aunque está “enamorado” de Esmeralda hay algo que no me convence del todo). Estos personajes son por mencionar algunos que me vienen a la mente y donde la gente no emitió ninguna queja y dejó a sus hijos verlas con toda comodidad, ahora ¿cómo crecieron sus hijos después de verlas? ¿Hubo algún problema? No pasó nada.

La versión animada ya rompía con los cánones de la sociedad al mostrar un enfoque feminista con su protagonista, ella tenía voz y voto, quería culturizarse y ser intelectualmente independiente. Esto gracias a que Disney ha ido evolucionando con el tiempo: ya vemos a princesas que no necesariamente terminan casadas para poder gobernar, ya no hay damiselas en peligro rescatadas por un hombre, incluso, en la serie animada de Star vs The Forces of Evil, Disney muestra una escena donde hay varias parejas besándose y entre ellas encuentras a una de dos hombres y otra de dos mujeres; anteriormente en Gravity Falls se había hecho algo parecido con los dos policías de la serie, pero no de manera tan abierta como hasta ahora.

Si una empresa como Disney, que se enfoca en la convivencia familiar ve la homosexualidad como algo normal (que lo es) ¿por qué el mundo no puede? O ¿qué sentiría una persona heterosexual si fuera al revés y su preferencia fuera juzgada y criticada como algo anormal?

El mundo está en constante cambio y no es posible que en pleno 2017 aún existan este tipo de controversias, amor es amor al final del día. Solo recuerden que lo que más haz de criticar, en tu casa lo encontrarás y tengan cuidado con lo que odian, porque podría ser lo que más amas.

 

Contacto: @ivanbotello_

  • Juan

    Malasia no es famoso por ladyboys, lo estás confundiendo con Tailandia.