Resucitar la Utopía

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Los últimos acontecimientos mundiales están despertando, entre las personas de buena voluntad, un interés que parecía haberse perdido, la esperanza de un mundo mejor.

Recuerde usted que estamos ya dominados por una crisis ambiental mundial, que también el problema del agua ya es un tema mundial de alta preocupación; que los refugiados por intolerancia o inseguridad cimbra el mundo; que las medicinas elaboradas con lo que es droga ya está en las perspectivas de laboratorios y empresas farmacéuticas con el consiguiente muro de resistencia en cierto países. También ahora ya vimos que se desató un escándalo al liberarse información de un paraíso fiscal, el de Panamá, en donde ciertos países están ejerciendo trámites penales, no en México, por supuesto. Ya sabemos que el trágico de órganos y la trata es un problema mundial.

Y lo que frena en muchos casos la justicia son las legislaciones en países por muchas razones, ya sean de índole de protección a la impunidad, la corrupción o el franco desinterés.

Por ello personas bienpensantes resucitan un tema: La Ética Mundial, una regulación legal mundial sobre temas que prácticamente están disolviendo sociedades, países, sistemas legales. Precisamente porque no nos ponemos de acuerdo o porque no nos cae el veinte y no hay carácter y firmeza, además de unión entre ciudadanías del mundo. Lo cierto es que también estamos en el centro del huracán de la crisis de la gobernabilidad entre los seres humanos. Quiero presentarles a un pensador que ya escribió sobre este tema, su nombre, Hans Küng, su idea: una Ética mundial

¿En qué consiste la Ética mundial? Cuando se habla de una ética de estas características, no se está haciendo referencia a una nueva ideología, o a una religión universal. Es la posibilidad de construir entre las naciones un consenso básico sobre una serie de valores vinculantes, criterios inamovibles y actitudes éticas fundamentales, en realidad evidentes, que deben conformar la convicción de la persona y de la sociedad humana. No es una superestructura, sino un comportamiento de la humanidad

Este tema tenemos que impulsarlo en múltiples formas antes de que las catástrofes sean irrefrenables. Es de las últimas esperanzas ante la fuerza que toman ya las conductas basadas en el poder financiero.

Hay dos líneas para empezar: No habrá supervivencia de la paz y la justicia en nuestro mundo global sin un nuevo paradigma de las relaciones internacionales fundado en estándares éticos globales. “no es tarea fácil lograr un consenso universal en muchas cuestiones éticas concretas desde la bioética y la ética sexual, pasando por los medios de comunicación, la ciencia, la economía y el Estado”, pero es momento de impulsarlo definitivamente como la misión individual y social. Es cuestión ya de vida o muerte y sí la muerte va instalando su circo de apocalipsis, lo vemos en el ambiente, tráfico de armas y la desigualdad social. Usted tiene la palabra.
” Las decisiones son del pueblo y de una sociedad unida ” Octavio Almada
@octavioalmada1