Agua, las crisis que se anuncian

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En la ciudad de México, la semana pasada, ocurrió un evento de peso urbano digno de considerar, el mantenimiento del sistema Cutzamala, recordemos que la decisión de traer agua desde cuencas ubicadas fuera del Valle de México se debio en gran parte a los primeros impactos ocasionados por el hundimiento de la ciudad por la extracción de agua del subsuelo. El desmesurado crecimiento de la población durante los años treinta, hizo evidente que las fuentes subterráneas no serían suficientes para abastecer la demanda de miles de nuevos habitantes. Hay que recordar que la cuenca donde se asienta la ciudad de México, se encuentra rodeada de cinco cuencas, la de Lerma y la de Cutzamala. Amacuzac, la de Libres Oriental y la del Rio Tecolutla.

No fue tarea fácil construir el sistema Lerma. 10 años para captar las aguas de Almoloya del Río, Texcaltenango y Alta Empresa, en el estado de México. También se perforaron 5 pozos de entre 50 y 308 metros de profundidad. Sí y esto qué. Pues implica la movilización de inmensas cantidades de materia líquida, implica atender masas humanas asentadas en un territorio reducido, implica los erráticos diseños urbanos, implica la ausencia de políticas habitacionales y la ausencia también descuidar las políticas demográficas, también decisiones políticas que no se toman y la el daño inmenso a los mantos freáticos. Recordemos Sonora y sus conflictos por el agua yaqui, el acueducto Independencia por la falta de agua en Hermosillo.

El asunto de la ciudad de México, recordó que no tenemos una cultura del cuidado del agua, el desperdicio es la actitud más común, cierto, y la ausencia de agua llama la atención porque sólo así se comprende el problema, y es un problema cuyas soluciones se están desplazando. Por ejemplo en la ciudad de México se siguen levantando masas habitacionales por todos lados que exigirán, dotaciones de gran dimensión, es decir, se añaden causas para una crisis de agua que será difícil de gobernar.

Ya es hora de prender focos, los estudiosos nos dicen que las próximas conflagraciones de agua serán guerras globales que están inscritos en una lógica corporativa de la privatización, la avaricia y los controles comunales del agua. Ese es el otro flanco, la privatización del agua y su comercialización, quienes tenemos unos años sabemos lo que era consumir agua de la llave, ahora gastamos, y gastan las instituciones por el insumo. Quienes nos formamos es zonas casi desérticas sabemos también que viene una pugna por el agua. Cómo encender las alertas a cada uno de nosotros? cómo educar para crear conductas ya no de ahorro sino de no desperdicio?, como cobrar el agua?, cómo dejar de tomar decisiones parche y concentrarse en decisiones de largo plazo?; cómo controlar las expansiones demográficas, las privatizaciones, la comercialización y la pregunta más difícil: cómo hacer entender a la naturaleza humana que el agua no es propiedad de nadie y que no por abrir la llave podemos disponer de ella hasta el desperdicio.

” El agua es parte de la conciencia humana y la conciencia sin humanos “.  Octavio Almada

@octavioalmada1