Ciclopedismo, la opción sabia

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En Sonora como todos sabemos, uno de los rubros que mayores estragos presentó fue el sector salud, aparte del uso discrecional de recursos públicos lo que propició una distracción presupuestal considerable. Demasiado que hacer en este tema que debe contar con una política de salud integral, articulada con instituciones educativas y de comunicación donde el punto central sea la medicina preventiva. Este es un tema inmenso ante el cual hay varias experiencias a explorar sobre todo en materia de movilidad, sí movilidad y prevención en salud. Suena raro? No. Los gobiernos contemporáneos han descifrado para sus ciudades este tema, y una de las vías es la movilidad alternativa para atacar el problema de la movilidad de los centros urbanos.


Por supuesto para ello necesitamos llevar a cabo un programa continuo interinstitucional en primer lugar diagnóstico en materia de salud. Después de varias decisiones a tomar, hay que considerar la extensión sonorense, su limpio paisaje de edificaciones, su trazo de calles amplias y crear un programa de movilidad cuyo eje sea la bicicleta. Sí, la bicicleta, aquel vehículo desdeñado y discriminado es la panacea de las grandes ciudades y el instrumento idóneo para construir una salud férrea. Por supuesto que esta idea tiene que estar sólidamente apoyada en una infraestructura y una legislación adecuada para proteger y regular el tránsito de bicicletas. En otras ciudades está costando mucho trabajo adecuar la infraestructura a los carriles confinados a la bicicleta precisamente porque muchas ciudades nacieron con un trazo urbano estrecho imposible de abrir. El vehículo motor ahí es el amo y señor del transporte lo que propició una experiencia de movilidad agresiva, discriminatoria al peatón, a la bicicleta y a la motocicleta. Al introducir con calzador la bicicleta se ha generado una viva molestia de quienes no ven más que una ciudad de autos, paisaje de autos y un medio ambiente automotor, con la consiguiente costumbre de poco caminar y menos ejercitarse. Resultado: ciudades con alto índice de obesidad y enfermedades cardiovasculares, entre otras. Toda una catástrofe de salud.
Pero en Sonora hay posibilidades inmensas para establecer y propiciar una cultura de movilidad saludable, limpia y segura que respete paisaje, aire, peatón y automovilista. Es viable un programa de uso de bicicleta para circuitos cercanos, con confinamientos, estacionamientos, con oportunidades de adquisición, y con el impulso de una cultura de usuario. Un programa que tenga la oportunidad de usar bicicleta y de aportar una infinita posibilidad de salud a sus usuarios. Esa es una parte de los cuidados preventivos, moverse saludablemente e inhibir al vehículo automotor. De que se puede se puede y de que se debe se debe. Veamos a las ciudades que están optando por la bicicleta. Ciudades europeas que se adelantan a atacar a la catástrofe ambiental y al conflicto del espacio público. En nuestras manos y pies está la solución….
” Un pueblo con salud es un pueblo con conciencia ” Octavio Almada
@octavioalmada1