¿Tiene remedio el Isssteson?

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Por Bulmaro Pacheco:

¿Es general la crisis de la seguridad social en México?

La crisis de la seguridad social tiene tiempo que alcanzó a las grandes instituciones nacionales como el IMSS y el ISSSTE y a los sistemas estatales como el Isssteson. ¿Causas? la disminución de cotizantes y el incremento de jubilados; las enfermedades crónico degenerativas (diabetes, cáncer, cardiovasculares) que se han generalizado, incrementando los costos de la atención médica; la esperanza de vida al nacer, que por ahora anda en 76 años para el hombre y 78 para la mujer; y el déficit en los sistemas de pensiones.

El IMSS fue creado en 1943, el ISSSTE en 1959 y el ISSSTESON en enero de 1963. Históricamente han jugado un papel vital para la estabilidad social de México. Con el tiempo han pasado de la suficiencia de recursos a la crisis crónica en la prestación de servicios: Crisis en los tiempos de espera en consultas y cirugías, saturación de servicios, infraestructura obsoleta y carencias de todo tipo, entre otros problemas.

¿Y en el caso particular del ISSSTESON?

La institución ha ido de crisis en crisis, sin resolver -de fondo-, sus principales problemas. Una órgano vital del sector público sonorense de donde a través de los años han surgido auténticas comaladas de millonarios de sexenio, en proporción directa al debilitamiento financiero y administrativo de la institución que hoy enfrenta la crisis financiera y administrativa más grave de sus primeros 52 años de existencia.

¿Por malos manejos?

Por malos manejos y por irresponsabilidad de los gobernantes que utilizaron a la institución casi siempre, como trampolín político: 23 directores en 52 años significa inestabilidad administrativa y de gestión. En el tiempo, no se generaron cuadros profesionales y todo se dejó a la improvisación y al manejo político y discrecional del instituto. Directores que solo iban a pasar el tiempo, o que al mismo tiempo vendían medicinas. Directivos que prácticamente regalaron el tradicional patrimonio del instituto o hacían convenios de exclusividad con empresas de medicamentos a cambio de grandes beneficios personales. ¿Resultado? Un verdadero robo en despoblado y colusión de intereses, que por años ha caracterizado a la administración del organismo de seguridad social de Sonora, ¡y sin que los agremiados digan nada! ¡Inédito!

¿Y los casos especiales de pensiones dádiva?

Han causado molestia e indignación los casos de pensiones especiales que los gobernantes han otorgado sin respetar la normatividad interna. El caso de las llamadas “pensiones por decreto” o “vitalicias” otorgadas a personas allegadas a gobernadores (paralelas a las que después tramitaron por sus años de servicio) ha sido insultante; pero las que realmente representan un abuso financiero son las que el gobierno anterior otorgó a funcionarios en activo para sacarlos de donde estaban y ocupar esas posiciones con allegados, como sucedió con los casos del Supremo Tribunal de justicia, del Consejo Estatal Electoral o de la misma institución de seguridad social donde en algunos casos, el gobierno tuvo que adelantar pagos millonarios para que los beneficiados cumplieran con el requisito. Son pensiones que ofensivamente rebasan cada una los 100 mil pesos al mes. ¡Casi al nivel de los ex presidentes de México!. ¿Con qué dinero paga la institución esos excesos y corruptelas? Con recursos que el gobierno distrae de otros programas para subsanar el déficit financiero cada día mas grande.

¿Qué le faltó a la reforma del 2005 ?

Faltó agregarle las cuentas individuales para las nuevas generaciones. La reforma se hizo cuando ya el IMSS y el ISSSTE las habían contemplado, pero aquí se omitieron. Tampoco adecuaron la edad de jubilación en 65 años, como ya sucede en las grandes instituciones.

¿Y en el sexenio del PAN?

Muchos pensaron que las cosas podían cambiar, pero se equivocaron. Se incrementó la corrupción vía subrogación de servicios y la compra de medicamentos y materiales de curación. No se le asignó ningún peso al fideicomiso (Fondo de Pensiones) creado en 2008 y se desvió el dinero descontado a los trabajadores y a los jubilados a otra parte. ¿A dónde? A la corrupción, a la formación de fortunas personales de funcionarios y parientes del Ejecutivo, a obras de relumbrón y a que hoy muchas instituciones estén en deuda con el Isssteson sin saber cómo pagarle, sin sacrificar su propia viabilidad, como sucede con las de educación superior estatales. En el llamado “sexenio perdido”, la crisis del Isssteson tocó fondo.

¿Y la reforma reciente del artículo 60 bis B que elimina la aportación mensual de los jubilados de un 10% para el fondo de pensiones?

Fue una buena decisión, y contrario a las críticas recibidas, el instituto dejará de percibir al año 40 millones de pesos por ese concepto, pero es cierto también que dejará de pagar más de 30 millones en juicios laborales de jubilados que han impugnado de origen dicha disposición.

Están vigentes también muchos litigios de pensionados en desacuerdo con el monto que reciben. Esa es otra crisis que ha dado lugar a verdaderos abusos de montos mensuales muy por encima de lo devengado y aportado que tampoco parece tener fin. Ahora resulta que -por el desorden y la anarquía- en el manejo de las pensiones, ¡todos quieren una pensión del Isssteson!, como si fuera su mina de oro particular. Unos las buscan, otros las quieren completar para cargarle al pueblo el resto de sus días.

En el gobierno federal nadie -trátese de quien se trate,ex secretarios o subsecretarios- puede recibir más de 10 salarios mínimos (22 mil pesos mensuales) como pensión. Aquí hay anarquía total.

¿Y cuál es la tendencia en materia de pensiones?

Es preocupante, porque hacia el 2021 se duplicará la nómina anual de pensionados, que en 2015 le cuesta al Estado 2300 millones de pesos (191 al mes); en seis años más andará en 4500 millones y se incrementará el número de trabajadores en condiciones de exigir el beneficio de la jubilación a 17 mil (con relación a los 8 mil que hay actualmente), y subirá el número de pensionados: de 12,500 actuales, a cerca de 20 mil al finalizar el sexenio 2015-2021. ¿Cómo financiar esos incrementos? Ahí estarán los verdaderos problemas y retos de la Institución.

¿Y la iniciativa del PAN de afiliar a los esposos de las trabajadoras?

Sería un exceso. Representaría en los hechos, agregarle de golpe y porrazo 20 mil nuevos derechohabientes a la Institución, sin que aportaran un solo peso de cuota (de 175 a 195 mil)… ¿con qué dinero? En el 2000, en el ISSSTE se complicaron las cosas al autorizar como derechohabientes a los esposos de las trabajadoras. A Vicente Fox le rechazaron el proyecto de afiliar a 10 millones de discapacitados. Los argumentos fueron contundentes: ni dinero ni instalaciones suficientes para atender la medida; igual aquí.

¿Tiene remedio el ISSSTESON actualmente?

Sí, pero requiere de varias reformas audaces y visionarias para asegurar su viabilidad: Separar pensiones, jubilaciones y créditos a través de un organismo de pensiones del Estado; crear el sistema de cuentas individuales; escalar la edad de jubilación a los 65 años; reorganizar a fondo la administración y meter controles en los abusos de la subrogación de servicios médicos a través de “convenios de privilegio” vinculados a hospitales privados o de parientes de los funcionarios; revisar, evaluar y actualizar la reforma del 2005; revisar el esquema de afiliación en los ayuntamientos por los excesos (con las enfermedades preexistentes que cargan las nuevas afiliaciones), que obligan al instituto a realizar fuertes erogaciones al día siguiente de la incorporación de los trabajadores. Una reforma que contemple la totalidad de la Institución en su responsabilidad administrativa, social y política a 52 años de haber sido fundada.

Y la polémica actual, ¿en qué derivará?

Datos internos revelan que en el fondo de pensiones abierto en Banamex solo existen ¡87.9 millones de pesos! ¿Con qué va a financiar la institución su déficit? (881 Mdp), el daño patrimonial al fideicomiso (3258 Mdp), la nómina de pensionados (2300 Mdp) y sus deudas de corto plazo (1943 Mdp) y al mismo tiempo integrar el fondo de pensiones? Una auténtica bomba de tiempo y un enorme reto para las finanzas estatales (que debieron aportar mensualmente casi 250 millones solo para el pago de las pensiones entre 2009 y 2015). Para atender la crisis que se vive, el Estado deberá distraer recursos destinados a otros programas.

¿Y los bienes por mil millones que según los voceros del gobierno anterior se le asignaron a la institución?

Fue puro cuento. Nunca se escrituraron. Fueron valuados a precios muy raros, que el Congreso anterior aceptó sin chistar. Fue un proceso inconcluso por el que alguien tendrá que responder, porque se trata de bienes con dedicatoria y seguramente negociados de antemano con parientes o socios del anterior gobierno. Algo parecido sucedió hace años con la venta -sin la autorización de la Junta Directiva- de 10 hectáreas de terreno de playa que tuvo el Isssteson como patrimonio en Bahía Kino.¿Donde quedaron?

¿Y la postura de las autoridades del sexenio pasado?

Han sostenido que todo está bien y que el nuevo director está “mal asesorado”; pero las evidencias y los datos ahí están.

¿Cuánta culpa de la crisis le corresponde a la anterior administración? Mucha. Fueron omisos y no cumplieron con la responsabilidad jurídica de exigirle al gobierno que aportara los recursos que ya le había descontado al trabajador y los que le correspondían al gobierno.

Tanto en la adquisición de medicamentos como en la subrogación de servicios y otras compras intervino esa “mano invisible” del gobierno que todos mencionan (pero al que no se denuncia), que por mera relación de parentesco manejó la totalidad de los hilos del negocio privado con fondos públicos en la mayoría de las dependencias del gobierno panista. Es el mismo que monopolizó seis años aquí y allá el reparto de utilidades de los negocios hechos desde el gobierno, con la complicidad de diversos personajes del sector público y privado que ahora fingen desconocerlo.

¿Cual es entonces la responsabilidad de la nueva autoridad?

El nuevo director del Isssteson tiene dos caminos: 1) Ser un verdadero reformador tope donde tope y al precio de enfrentar a los intereses que por años han medrado con la institución más allá de los temas de coyuntura, o 2) Nadar de muertito y dejar las cosas como están, con muy altos costos para la viabilidad institucional. Eso de la “Reorganización Competitiva” puede quedar solo en una solución cosmética o para engordar las cuentas de despachos privados de asesoría, si no se instrumenta una verdadera reforma de fondo que involucre a todos los actores de la Institución a la que -ya le llegó- su crisis existencial. No tiene de otra.

Los sindicatos estatales: ¿Por qué nunca denunciaron ni protestaron?

Es y será uno de los grandes misterios de la política en Sonora. La institución en caída libre y ellos en silencio. ¿Por qué nunca dieron la cara ni denunciaron? ¿Sería el “síndrome Fermín Borbón” aplicado a los trabajadores del Estado?. La respuesta,por obvia, queda para la reflexión y la autocrítica.

 

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