Los excesos de Roberto Dagnino, el cuñado incómodo de Guillermo Padrés

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Hermosillo, Sonora.- Sin duda el personaje más influyente con el ex gobernador Guillermo Padrés fue su cuñado Roberto Dagnino.

Él siempre estuvo presente en las grandes decisiones, en las más importantes, en las de mayor cuantía. Fue el más temido por toda la estructura gubernamental, no hubo una orden instruida por él que no se hubiera acatado, una recomendación que no hubieran atendido o una amenaza que no se cumpliera.

Este personaje es Roberto Dagnino, siempre estuvo por encima de cualquier estructura gubernamental, secretarios, subsecretarios, asesores, directores; todos obedecían o estaban a sus órdenes, tenía una gran influencia en Guillermo Padres y se dice que fue el verdadero poder detrás del trono.

A Roberto Dagnino se le encuentra en las licitaciones o asignación de la obra pública, de índole federal, estatal o municipal, a él siempre se le obedeció en la Junta de Caminos, en la Secretaría de Infraestructura, en el Instituto Sonorense de Infraestructura Educativa, incluso en la Secretaria de Salud.

También intervino en la compra de suministros, desde un tornillo hasta un edificio, decidió en cualquier contratación de servicios del gobierno estatal, sean medicamentos, equipo de hospitales, flotas de automóviles, renta de equipos, seguros, y desde luego opinó y recomendó en la contratación y despido de personal del gobierno.

Roberto Dagnino es el ejemplo crudo y real del verdadero tráfico de influencias, un cuñado que supo hacer y deshacer en el gobierno de Guillermo Padres.

Este poderoso personaje hace tan solo tres años era un modesto funcionario del gobierno de López Nogales en la Secretaría de Desarrollo, con un sueldo menor a los 30 mil pesos, convirtiéndose de la noche a la mañana en un exitoso empresario, esto en solo en la mitad del sexenio de su cuñado Guillermo Padres.

Dagnino hoy goza de barcos, terrenos, negocios, aviones, y fuertes depósitos en bancos extranjeros y nacionales. En el nuevo Sonora y al final de la administración, creó empresas camuflajeadas de la construcción, que con mucho éxito operó su hermano José Arturo Dagnino.

Además desplazó la actividad de la Cámara de la Construcción para mantener asociación con otras compañías y siempre ganar los concursos del ramo y así realizar obras de la federación, del estado y de los municipios.

Hay de aquel empresario de la construcción que no apoyara al cuñado cómodo, comodísimo, desde luego que el nuevo Sonora, que también le permitió ser propietario de gasolineras en el estado.

Cuando este personaje le echaba el ojo a un negocio pagaba por encima de su precio de mercado con tal de adquirirlo, ¿quién no recuerda el escandaloso caso de la gasolinera de Araque y el sobreprecio pagado por Dagnino?, ¿Quién no recuerda que por 15 millones de pesos compró 22 predios turísticos en San Carlos?, cómo olvidar que con gran cinismo compró la antigua casa de Don Álvaro Obregón, exgobernador del estado. pagando por ella 8 millones de pesos para operar ahí un hotel boutique?

Desde luego que estos lucrativos y exclusivos negocios le permiten darse una vida de lujo, se le vio seguido en Europa, viajó en aviones privados, se paseó en lujosos cruceros, esquió en las mejores pistas de invierno.

El nuevo y desde luego su lujoso yate ya lo tiene anclado en el bello San Carlos.

Imagínese usted con esa astucia y la influencia que le permitió el Gobernador Guillermo Padres, para finales del sexenio no había un área sentida en donde el comodísimo cuñado del gobernador, Don Roberto Dagnino, no participara, quien lo diría que además de Claudio X González, el empresario cananense de más éxito nacional, surgiría en el corto plazo otra luminaria empresarial Roberto Dagnino.