El PAN y el sexenio perdido; ¿qué les pasó?

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Bulmaro Pacheco:

Que el PAN lleve 26 años en el Poder en Baja California y vaya a llegar a 30 en el 2019, tiene su explicación… también sus asegunes.

Que haya llegado un panista al gobierno de Guanajuato en 1991, a través de una concertación para eliminar a Ramón Aguirre (PRI) y dejar por algunos años al alcalde de León, Carlos Medina Medina Plascencia, dio lugar a que el PAN se quedara ahí por 27 años (Medina-Fox-Huerta-Romero-Oliva-López Santillán-Miguel Márquez), dando origen en el 2000 al primer gobernador presidente de la República. Guanajuato tiene lo suyo.

En 1989, gana el alcalde de Ensenada Ernesto Ruffo la elección del gobierno estatal en Baja California, y desde entonces el panismo no ha soltado el Poder en esa plaza. Lo sustituyó Héctor Terán, que sólo duró tres años; murió del corazón en 1998 y entró al relevo Alejandro González Alcocer. A el lo relevaría Eugenio Elorduy, alcalde de Mexicali, que al terminar en 2006 le entregara el Poder a Guadalupe Osuna Millán quien hizo lo propio en 2013 cuando entró al relevo Francisco Vega, quien gobernará hasta el 2019, cuando el PAN cumplirá ¡30 años de gobierno!

En las dos entidades la continuidad ha tenido sus bemoles:Una historia opositora auténtica con procesos electorales previos,los gobernadores han sido panistas de formación (a excepción de Fox) no formaron cacicazgos, no salieron del Poder en medio de escándalos, el PAN no se dividió, y algunos de ellos siguieron en la carrera política.

¿Por qué en Guanajuato y Baja California sí, y en Sonora no? No se trata de misterios, se trata de realidades concretas en lo político que tienen su explicación y sus detalles. ¿Qué les pasó en Sonora?

En una reconocida falta de autocrítica, en el PAN lo único que alcanzan a decir es que solo duraron un sexenio en el gobierno porque “se alejaron de la gente”, lo que no deja se ser una salida de ocasión; porque no solo se alejaron de la gente, sino que ¡le robaron!. Se parece a la declaración de Margarita Zavala (en Vanity Fair) refiriéndose a la derrota del 2012: “ Porque llegó tarde la narrativa de las cosas que se habían hecho bien”…¿Será?.

Eso no lo reconoció nunca la abundante publicidad oficial, que durante el sexenio perdido, cada rato nos invadía con mensajes de una supuesta reinvención de la política a través de mecanismos de comunicación sofisticados -otros no tanto-, y que a ojos de la población nunca dejaron de ser instrumentos meramente efectistas, para tratar de aparentar estilos distintos y nuevas formas de hacer política.

Hay ejemplos: Programas como “El gobernador en tu colonia” nunca se consolidaron, porque nunca resolvieron nada. Todo quedaba en una gran movilización de la burocracia estatal -a veces la federal- y en una fotografía oficial del Ejecutivo abrazando viejitos, para dar la idea se que se tenía un real contacto con la gente. Efectismo mediático puro.

Al final, el cúmulo de problemas planteados en esas reuniones se las dejaban a los presidentes municipales, que al rato ya no hallaban la puerta -ni los recursos- para la atención de tanto compromiso. Al tiempo, la gente les reclamaba soluciones, porque los del Gobierno estatal mediante cartas personalizadas les hacían saber que así sería. El programa con el tiempo se fue diluyendo hasta desaparecer.

Igual sucedió con las estrellas del logotipo de “Nuevo Sonora” con el que el gobierno quería borrar de un plumazo el pasado. Tanto el logo como las estrellas se fueron opacando hasta borrarse, porque en los hechos la gente lo ubicaba como sinónimo de corrupción.

Los uniformes escolares, los zapatos y el transporte gratuito para los estudiantes fueron programas con gran arranque publicitario, que con el tiempo acabaron en el descrédito por el uso político, la mala calidad de los productos y el negocio hecho con esos programas sociales en manos de parientes y asociados del Ejecutivo.

Lo de “Cero cuotas” en las escuelas nunca operó en la realidad. Ante las carencias,Los padres de familia siguieron con sus actividades para reunir recursos y paliar las necesidades de las escuelas.

En todos esos programas, el gobierno del PAN trató de involucrar a los padres de familia y a los líderes de comunidades, más como forma para reclutar a futuros votantes que como fomento a la participación ciudadana.

A pesar de la buena intención que pudieran haber demostrado dichos programas sociales, estos no tardaron en ser secuestrados por los familiares y funcionarios cercanos al Ejecutivo para desviar sus fines y engordar utilidades privadas con fondos públicos.

Esa fue la regla no escrita en casi todas las acciones del sexenio perdido y ha dado lugar a la gran cuestión, que en el PAN por temor, resistencias o por abulia no han abordado de fondo.

¿Qué le afectó más al gobierno panista de Sonora: la ineptitud o la corrupción? ¿más una que la otra o las dos juntas?

Las dos cosas corrieron parejas a lo largo del sexenio de Acción Nacional. En lo político nunca tuvieron un verdadero ánimo ni la voluntad de acercarse al resto de las fuerzas políticas de Sonora. Al final el pueblo les cobró parejo la corrupción e ineptitud en la elección del 7 de junio.

Al PAN, el Gobierno lo absorbió del todo para sus fines. No tardó en eliminar la barrera entre partido y gobierno. El Ejecutivo actuó como partido y el PAN se asumió al gobierno, dejando hacer, tolerando todo y participando en la gran fiesta de corrupción e ineptitud como parte fundamental de ese proyecto… ¿Con qué autoridad reclaman ahora?

El Gobierno estatal impuso candidaturas y dirigencias partidistas a diestra y siniestra, fomentó los cacicazgos municipales con una pléyade de ex alcaldes y cerró el reparto de canonjías y favores a un círculo muy cerrado que acaparó seis años el poder político y los negocios.

El Gobierno marginó a los panistas luchones con historia política y se pobló de oportunistas e improvisados que a nombre de presuntos apoyos de campaña le cobraron grandes facturas. Igual cobraron algunos priístas blandengues y militantes de las izquierdas que sin pena ni gloria y de sexenio a sexenio, reciclan lealtades con quien les pague mejor.

El sexenio perdido -todos lo sabemos- nunca tuvo proyecto para Sonora. En sus proclamas no se advertía ni más justicia ni menos pobreza ni estado de Derecho ni más infraestructura. Nada, ni siquiera las banderas originales y los principios históricos del PAN que en el caso de Sonora y, seguramente, la nueva horneada de panistas e improvisados no las conocieron nunca, ni siquiera en los documentos básicos del partido. Ahí está la parte importante de la diferencia entre Sonora, Guanajuato y Baja California. Allá hubo ideas, respeto a la militancia y proyectos; acá, nada de eso.

¿Por qué hicieron mal las cosas y no alcanzaron a resolver problemas? Nunca midieron bien el terreno que pisaron, quizá porque no les interesó o porque se sintieron merecedores del Poder. Son varios los ejemplos donde se advierte la mezcla de corrupción con ineptitud.

Según diversas fuentes acreditadas,en el sexenio perdido,Sonora cayó en todos los indicadores nacionales: Seguridad lugar 20,Desvío de recursos públicos al 28,Confianza en los políticos al 24,Ética y Corrupción al 31(de 32),Favoritismo en decisiones gubernamentales al 29,instituciones públicas al 30,Desempeño del sector público se fue al 30,Pagos irregulares y sobornos 26,Independencia Judicial,al lugar ¡32!,Derroche del gasto público 30, en el índice global de competitividad 26! y en los trabajos para la instrumentación del nuevo sistema de justicia penal acusatorio y oral que habrá de aterrizarse en todos los estados en junio de 2016, a Sonora los del sexenio perdido lo dejaron en el nada honroso lugar número 32!.

Para completar el cuadro,los primeros resultados parciales del Plan Nacional para la Evaluación de los Aprendizajes (Planea) aplicado a alumnos del sexto de primaria y tercero de secundaria, dados a conocer esta semana por la SEP ubican a Sonora entre los estados con “peor desempeño” en Comunicación y Lenguaje y Matemáticas.

Es larga la relación de pendientes del gobierno anterior que mezclan ineptitud y corrupción y a están siendo ventilados en el órgano estatal creado ex profeso para investigar y sancionar la corrupción. Hasta el momento y ante el alud de señalamientos, ¡nadie del PAN! asume la responsabilidad y menos la defensa a profundidad y con seriedad al sexenio perdido. No quieren que les salpique la podredumbre ante lo nebuloso del tamaño del boquete financiero, la magnitud del daño patrimonial y la decadencia moral heredada a Sonora por el gobierno del PAN.

¿Dónde están los panistas para defender lo que antes cacarearon? ¿Dónde andan los nuevos ricos beneficiarios del proyecto que se fue? ¿Dónde quedaron los personajes clave del sexenio perdido para Sonora? ¿Con quién o quiénes van a reconstruir el partido para los desafíos que se les avecinan?

Fuentes del PAN señalan que ha sido notable la desbandada en ese partido en Sonora después de la elección de junio. El padrón de panistas que se presumía era de 25 mil. Sin embargo, en febrero votaron por Javier Gándara y Pancho García solo 16 mil, y en agosto por Ricardo Anaya y Javier Corral solo 9 mil. ¿Cuantos quedarán ahora? porque la desbandada les ha afectado incluso el quórum necesario en sus recientes asambleas.

Reportan a algunos panistas tratando de acomodarse -o de conservar sus chambas- en el nuevo gobierno, o metiendo a sus voraces empresas y constructoras -seduciendo a los nuevos alcaldes-, jurando a quienes los escuchan que nunca se afiliaron al blanquiazul. Otros, cansados de su militancia (la carga) -pero no de las utilidades (cobro de fletes)- han anunciado su retiro político,hastiados (sic) de financiar al partido en los municipios. Unos más se mantienen en la resistencia, contestando los señalamientos que se les hacen, y los más activos se encuentran en el Congreso local (13), en ayuntamientos (24) y en el Congreso de la Unión (7). Mientras tanto, siguen sin una postura unida, con una carga negativa que se expande notablemente y con un futuro político nebuloso en lo local -con impacto en lo nacional para la elección del 2016-. ¿Qué sigue para el PAN después del sexenio perdido para Sonora y su gente de su autoría? ¿Aprenderán la lección? De ellos dependerá.

bulmarop@gmail.com