PRI: los dilemas y el tiempo

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Las alternancias estatales donde el PRI ha sido desbancado del gobierno ya suman 23. La primera con el PAN en Baja California en 1989. Las últimas en Tabasco con el PRD y en Chiapas con el PVEM en 2012. Sin alternancia y con el PRI en el gobierno del Estado solo siguen los estados de Veracruz, Hidalgo, Durango, Colima, Coahuila, Tamaulipas, Estado de México, Campeche y Quintana Roo.

El estado donde más ha gobernado el PAN es Baja California: cumplirá 30 años el próximo 2019. Le sigue Guanajuato, que va para los 24.

En Yucatán, Tlaxcala, Nuevo León y Chihuahua, entre otros, el PAN solo estuvo un sexenio en el poder. En Querétaro y San Luis Potosí duró doce años. Varios factores explican tanto la permanencia como la salida abrupta del PAN de los gobiernos estatales. Hay realidades concretas.

¿Cómo le han hecho los panistas en Baja California?

El PAN ha generado cuadros políticos importantes y se ha apoyado en luchadores sociales en una comunidad fronteriza muy especial donde la migración interna ha contribuido a crear una consistente pluralidad política, mezclada con su calidad de Estado fronterizo con los Estados Unidos.

El PAN ha participó con candidatos al gobierno estatal 36 años antes de ganar. Fue en un largo camino que iniciara Francisco Cañedo en 1953 y que coronara el alcalde de Ensenada Ernesto Ruffo con su triunfo en 1989. Héctor Terán -por ejemplo- fue candidato al gobierno estatal en tres ocasiones hasta que se alzó con la victoria en 1995. Murió en 1998.

La larga permanencia del PAN en Baja California se explica en parte por la eficacia de sus gobiernos y la incapacidad del PRI para recuperarse de las derrotas. En esa entidad, han sido notables las divisiones en el PRI, que en lugar de integrarse para dar la batalla unido en un largo proceso de más de 20 años, terminó por dispersarse entre pleitos internos y la falta de liderazgos competitivos. Cinco veces el PRI ha perdido la elección de gobernador. ¡Toda una generación de políticos priistas en la oposición!

¿Y en los estados donde el PAN solo duró seis años en el poder?

Fue en parte la mala calidad de los gobiernos emanados del PAN y la rápida capacidad de recuperación del PRI. Testimonios de algunos actores políticos de esas entidades reconocen que ellos nunca perdieron tiempo y desde el primer año, en lugar de lamentarse se dedicaron a trabajar tanto en la reconstrucción del PRI como en la formación de contrapesos reales a las políticas de los gobiernos panistas. Nunca bajaron la guardia y mantuvieron la unidad en el PRI. En poco tiempo y a marchas forzadas no tardaron en generar cuadros políticos competitivos y recuperarse en un sexenio: Nuevo León, Chihuahua, Nayarit y Yucatán, entre otros, son ejemplos de eso. El PAN no ha vuelto a recuperar esos gobiernos, en parte por sus malas gestiones, por sus propias fracturas partidistas y por no haber aterrizado un cambio real en el manejo de los asuntos públicos. Nada nuevo en las gestiones panistas en esos gobiernos estatales La corrupción y la frivolidad fueron elementos fundamentales de sus derrotas.

En 2015 que se juegan nueve gobiernos estatales: ¿Cuál es la perspectiva de cada una?

Según algunos sondeos realizados, Querétaro, Colima y Campeche se ven seguros para el PRI, Baja California sur para el PAN y en Michoacán avanza el PRD. Ante la grave crisis del PRD en Guerrero, el candidato del PRI Héctor Astudillo -por ahora- encabeza los sondeos. En el resto (Sonora, Nuevo León y San Luis Potosí) la pelea se ve muy cerrada.

En Nuevo León, el ingrediente principal en este proceso ha resultado ser la candidatura independiente de Jaime Rodríguez “El Bronco”. Ha sorprendido a propios y extraños por su posicionamiento en el ánimo popular contra Ivonne Álvarez del PRI y Felipe de Jesús Cantú del PAN. La ley electoral de Nuevo León le exige 103 mil firmas para registrar su candidatura y ha logrado conjuntar 385 mil. Para preocupar a los partidos, sin duda.

¿Hay encuestas confiables ?

Sí, pero no dejan de ser prematuras al calor de las decisiones partidistas, los operativos electorales y las burbujas emotivas que se crean alrededor de las movilizaciones. Las encuestas que se realicen al calor de las campañas por allá, a finales de marzo, cuando los candidatos presenten sus propuestas y vayan captando el sentimiento popular, darán mayores elementos de juicio para ver con más claridad la perspectiva electoral en cada uno de los estados a 60 días de la elección.

Sin embargo,las encuestas serias, realizadas ahora deberán servir de punto de partida en las campañas que están por iniciarse.

No hay que soslayar ninguna, pero tampoco hay que creer ciegamente en ellas. Cada partido tiene las suyas y las presume, pero todavía faltan algunos ingredientes que afectarán a las encuestas de intención de voto a nivel estatal, como son los procesos para seleccionar a los candidatos en los distritos locales y en los ayuntamientos de alta competencia electoral.

Ahí los costos serán altos para los partidos por los niveles de desencanto e irritación que se presenten en algunos municipios por quienes sean excluidos a la mala de las contiendas internas.

Un primer aviso ya se está dando en los casos de Cajeme, Guaymas, Navojoa, Nogales, Puerto Peñasco y Huatabampo en el caso del PRI.

En el PAN los procesos de selección de candidatos municipales los ha manejado directamente el Ejecutivo estatal, y ha operado mecanismos de compensación a los excluidos, aún en el complicado caso de Guaymas.

¿Cuál ha sido la diferencia?

En el PRI y ante la falta de un gobernador -como referente de unidad- han  hecho crisis los caducos procedimientos de convención de delegados o las candidaturas de “unidad” en las que nadie cree, por la intromisión velada de  presidentes municipales y poderes fácticos que se asumen como supremos electores con derecho a dejar herencias políticas. El PRI tendrá apenas dos meses para atender  esas nuevas crisis que pudieran dificultarle lograr la anunciada unidad, requisito indispensable para sus posibilidades de triunfo.

En el caso de Sonora y en la elección de gobernador 2015, ¿cuál será la ruta? ¿Baja California o Chihuahua?

Eso dependerá de varios factores: Primero:La propuesta del PRI hacia la sociedad para resolver los problemas urgentes del estado como son la corrupción, el desempleo, la pobreza, el deterioro del estado de derecho, la inseguridad y la mala calidad de los servicios. En este tema se requieren propuestas ágiles, concretas y viables.

Segundo: La capacidad del PRI para transformar y capitalizar el actual hartazgo social contra los abusos y la corrupción del gobierno del PAN en votos a favor de su propuesta.

Tercero: La unidad interna que refleje el partido al concluir sus procesos de selección de candidatos a los 101 cargos de elección en contienda.

Las campañas políticas buscarán llegarle y convencer a casi 2 millones de ciudadanos de Sonora que aparecen en la lista de electores, 90% de los cuales se concentran en los 14 municipios más grandes.

¿Puede perder el PAN?

Los factores a favor del PRI son varios: El gobierno del PAN no ha sido bueno, tiene los peores indicadores sociales, económicos y de moral púbica. En casi seis años, la corrupción fomentada por el gobierno de la alternancia ha sido generalizada y visible; la carga negativa del PAN ante los votantes se ha incrementado y no tienen mucho tiempo para corregir. La combatividad de la dirigencia del PRI estatal señalando públicamente una infinidad de casos de corrupción en el Ejecutivo y el PAN los ha dañado.

Además, a Javier Gándara no se le ve intención alguna de deslindarse de las principales políticas ni de la gente del gobierno que aspira a refrendar. Ha sido copado y rodeado de candidaturas panistas de funcionarios públicos estatales cuestionados y cercanos al gobierno por complicidad o negocio privado. De no rectificar, cargará sobre sus espaldas la pesada loza de la fama pública y la carga negativa de cada uno de ellos.

¿Qué debe hacer el PRI?

Preocupa todavía,que la gente no perciba un clima real de unidad interna posterior a la decisión para seleccionar la principal candidatura en el PRI. En ese sentido deben darse pasos concretos para concretar un proceso de unidad sin prejuicios y sin exclusiones banales.

Al PRI le ha afectado en estos años el que una parte importante de su fracción en el Congreso local haya aparecido confundida y domesticada, al servicio del Ejecutivo estatal. También el haber concentrado la casi totalidad de la  estructura política y representativa en un solo grupo de corte caciquil, que ha excluido y marginado a sus propios militantes sin ninguna consideración. No ha existido en el PRI de Sonora el necesario equilibrio de fuerzas entre el interés estatal con el nacional. La falta de gobernador del PRI ha dificultado la unidad y ha fragmentado fuerzas.

Igual ha sucedido con las candidaturas predeterminadas por las tendencias al cacicazgo en algunas regiones a muy alto costo político. El partido cuenta con poco tiempo para buscar reponer una militancia agraviada y distanciada de sus principales liderazgos a nivel regional, que por ahora dan la batalla en los municipios. Su principal opositor, el PAN, afanosa e intencionalmente busca convertir de inmediato a los priistas agraviados en candidatos de sus fórmulas para quitarle votos. Ya empezaron en Navojoa y van por otros municipios del sur de la entidad.

¿Hay condiciones para que el PRI gane la elección de gobernador en junio?

A pesar del festejado triunfalismo anticipado del PAN y de la variedad de encuestas que circulan aprovechando la burbuja creada por los procesos internos en el PRI y los registros de candidatos, sí puede ganar. La candidata Claudia Pavlovich ha enarbolado la bandera de la honestidad y la reforma moral del Estado. Eso, seguramente bien trabajado habrá de calar ante un electorado harto de la corrupción y la deformación del estado de derecho.

¿Y las izquierdas?

Ana Gabriela Guevara, su principal activo político ya dijo que no va de candidata de la coalición PRD-PT. Ahora si, la mesa está puesta para que el partido Morena y su candidato se hagan de los votos del PRD y que el grupo encabezado por Guadalupe Curiel, que buscó la coalición con el PAN ante la probable candidatura de Carlos Navarro se vuelque a trabajar a favor de Javier Gándara sin pudor alguno. No estaba en el guión,pero así será.

A tres meses de la elección de junio, ¿cuál es la perspectiva?

Nada para nadie. Por ahora más rumores que realidades,pactos secretos que solo viven en la imaginación de quienes los inventan,conspiraciones a la carta, futurólogos a la medida de las ilusiones de quien paga, y un clima de tensión generado por las ansias públicas y privadas de control de partidos y organismos electorales.A decir de Liébano Sáenz, las campañas electorales por lo general suelen convertirse en auténticos “molinos de carne” que proyectan,elevan,bajan,construyen,destruyen,confirman o anulan y evaporan ideas,valores y conglomerados sociales y seres humanos en sus sueños, proyectos, pretensiones y realidades. Serán 93 días. Ya veremos.

bulmarop@gmail.com