Los pendientes de la política

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¿Son muchos diez partidos políticos para participar en la elección de Junio? En función de las ideas políticas dominantes en la historia reciente de México, sí; son muchos los partidos que irán a la contienda electoral. Algunos enfrentan un grave problema de representación política que difícilmente se resolverá en el corto plazo, por varias razones: han desdibujado su ideología y han ido directamente al grano del juego  político descuidando de fondo las propuestas sobre los problemas de la gente.Se han burocratizado al extremo. Algunos han privilegiado los recursos económicos que reciben como prerrogativas descuidando la movilización política y en los últimos años se han distanciado notablemente de los movimientos sociales y las demandas prioritarias de la población.

¿Cuántos de ellos irán a pasar la prueba del 3% de la votación nacional que ahora la Ley les exige para conservar el registro? En las elecciones celebradas de 1991 a la fecha, PAN, PRI y PRD han concentrado el 80 % de los votos. El resto se reparte entre las nuevas formaciones políticas que aparecen y desaparecen en el sistema político mexicano, unos más unos menos. De 1977 -año de la reforma política del presidente López Portillo- a  la fecha han sido más de 52 los partidos políticos que han participado en los procesos electorales locales y nacionales y de todos solo quedan 10. ¿Quién recuerda por ejemplo al PDM o al PAS?, ¿Alguien registra que el PRD hoy escindido fue producto de la fusión de algunas agrupaciones de izquierda y que debe su existencia política a la evolución del PSUM y el PMS, o que algunos de sus principales cuadros pasaron del PMT, PST-PFCRN o el PRT a sus filas?, ¿O alguien recuerda aquél partido familiar llamado de la Sociedad Nacionalista que se extinguiera en medio de escándalos? Por eso ahora la Ley Electoral ha subido al 3 % del porcentaje de la votación nacional emitida para que un partido político pueda conservar e registro.

En los últimos sondeos, tres partidos políticos no alcanzan ese porcentaje: El PT, Frente Humanista y Encuentro Social. El 3 % apenas lo logran el PANAL y el Movimiento Ciudadano y los otros cinco se mueven en un rango que va de 10 a 31 puntos con posibilidades de cambio a menos de cinco meses de la elección. En caso de que votaran 50 millones de mexicanos, el número de votos requeridos para conservar el registro sería de 1.5 millones. Y no está fácil,sobre todo para los de nueva creación.

¿Siguen siendo los partidos políticos los únicos facultados para postular candidatos a cargos de elección popular? Ya no. Ahora, de acuerdo a las reformas constitucionales y legales recientes, existen las llamadas candidaturas ciudadanas, lo que le quita a los partidos políticos la exclusividad en la postulación de candidatos, pero al mismo tiempo las limita. Ahora en los cargos de Presidente de la República, senadores, diputados federales, gobernadores, diputados locales y ayuntamientos, los ciudadanos que cumplan con determinados requisitos podrán postularse como candidatos independientes con los mismos derechos, obligaciones y prerrogativas de los que hayan sido postulados por los partidos políticos.

¿Y cuáles son las dificultades? En el caso de las candidaturas a presidente de la República y a gobernadores de los estados, el número de firmas de apoyo señalados en las leyes rebasan con mucho las requeridas para formar un partido político.

Por ejemplo, para que alguien pudiera aspirar a la candidatura presidencial deberá presentar el 1 % de las firmas de los ciudadanos inscritos en la lista de electores, que para el caso equivale a casi 900 mil firmas.

Para formar un partido político nacional, la Ley exige firmas equivalentes al 0.26 % de la lista nacional de electores, que para el caso representa a menos de 250 mil firmas de ciudadanos. Así lo hicieron Morena, Frente Humanista y Encuentro Social, los partidos recientemente reconocidos y que ya andan en busca de candidatos y participación en el proceso electoral.

¿Y en lo local? En el caso de Sonora, por ejemplo, para que un ciudadano pudiera registrarse como candidato independiente a gobernador requiere el 3 % de las firmas de los ciudadanos registrados en la lista de electores actualizada, que a la fecha equivale a casi 57 mil ciudadanos.

Para la formación de un partido político local, la Ley exige el mismo porcentaje de firmas de lo nacional, es decir el 0.26% de la lista de electores, que en los hechos representa apenas a 5,200 firmas. Lo paradójico del caso es que tanto en lo local como en lo nacional, resulta más cómodo y más fácil crear un nuevo partido político que lanzar a alguien como candidato independiente. Algo se tendrá que hacer en el futuro.

¿Por qué Será?, ¿Se han desviado los partidos? Quizá porque los partidos políticos que participaron en el diseño de las reforma políticas recientes se resisten a perder la exclusividad en las candidaturas más importantes del sistema político, también porque en algunos casos -y sobran ejemplos- la formación de partidos ha sido más un negocio familiar o de grupo que una intención de fortalecer la representación ciudadana.

Otra enfermedad de algunos partidos políticos es la de privilegiar los parentescos sobre la militancia.(la ley del hierro de la oligarquía; Michels) A los dirigentes les da por concentran los principales cargos y las candidaturas en sus parientes cercanos. Nietos, hijos, yernos, esposas y primos llenan las listas, al igual que en algunos organismos descentralizados e instituciones  del sector público donde el poder de los gremios puede más que la idoneidad y las exigencias para ocupar un cargo. Con esa práctica nefasta de cerrarse a los intereses creados, soslayan que las instituciones públicas las sostiene el ciudadano, y no sus familiares.Los partidos no han sido la excepción.

También porque la derivación del gran poder de los partidos al que le han dado en llamar “partidocracia”, ha influido notablemente en las decisiones más importantes del sistema político mexicano. Han obstaculizado la toma de decisiones libres y racionales, y las ha sujetado al interés partidista que por esa vía, han saturado a la mayoría de las instancias de poder con personas que le deben su arribo al cargo a algún partido y no a los méritos profesionales. Ejemplo: los organismos electorales nacionales y locales y algunos otros de los llamados autónomos.

¿Y hay mucho dinero por repartir entre los partidos políticos? Para el 2015 la cifra es considerable: casi 6 mil millones de pesos; a repartirse entre los 10 partidos políticos en contienda.

Gasto para las campañas electorales, para capacitación y para el pago de sus principales cuadros, en la idea de profesionalizar el trabajo político hacia el interior de los partidos.

Las cifras varían y van de 336 mil pesos diarios para Morena, FH y ES contra 3.8, 3.2 y 2.4 millones de pesos diarios para PAN, PRI y PRD.

El debate en el mundo ahora se ubica en la legitimidad del financiamiento público de los partidos, exigiéndoles -como en Italia- que busquen por su lado sus propios recursos para dejar de ser una carga para el erario público.

Al principio se esgrimía la inequidad en la participación electoral con solo dos partidos dominantes. Después se argumentó sobre los riesgos de que los partidos políticos cayeran en las redes de financiamiento del hampa organizada para ponerlos a su servicio en los cargos estatales y municipales.(caso Michoacán entre otros).El debate sigue y seguramente habrá de intensificarse en los próximos años sobre dos temas fundamentales: ¿Son necesarios tantos partidos políticos en México?, ¿Es legítimo que su financiación se haga con recursos del erario público?, ¿Llegaremos al caso de Italia que por ahora está acabando gradualmente con el financiamiento público de los partidos?

¿Y qué hay del llamado desprestigio de la política y los partidos? El debate sobre las virtudes y los defectos de la política y los políticos data de siglos atrás, y del mismo se han ocupado desde Cicerón a Maquiavelo, pasando por otros importantes pensadores. Decía Rousseau que no se puede entender la formación y operación de un Estado sin políticos, y Duverger, que no se podría entender un sistema democrático sin el funcionamiento de los partidos políticos. Hasta ahora han tenido razón porque a la fecha no se ha inventado nada que los sustituya o desplace en el cada día más complicado arte de gobernar.

Como la política tiene un mayor impacto en el interés general que otro tipo de disciplinas, también tiene el mayor número de críticos.

El debate sobre el desprestigio de la política y los políticos va a seguir porque domina la tendencia a tratar de generalizar.Por ejemplo:

Actualmente hay una competencia cerrada en las campañas de desprestigio contra la Iglesia católica por los casos de sacerdotes acusados de abusos a menores que incluso ha llegado a definiciones importantes del máximo jerarca de la iglesia católica. Igual compiten con los políticos, empresarios antes intocables señalados de corrupción, y no pocos representantes de medios de comunicación, y no por eso se va a generalizar incluyendo a toda la clase política,a la iglesia,al sector empresarial o a la totalidad de los medios de comunicación social en el descrédito social.

La actual crisis de la política y de los partidos, tiene que ver primordialmente con la crisis de representación y confianza que vive México en todas las instancias de poder, sin excepción. Es lo que nos tiene casi paralizados y sin elementos para acabar de entender lo que realmente sucede en México. A ello han contribuido la enorme crisis en la aplicación de la leyes,la desigualdad social, la rotura del tejido social, los excesos generalizados, la corrupción, la inseguridad, la mala calidad de la educación y la infiltración del hampa en la mayoría de las instituciones, empezando por las familias, las Iglesias, las escuelas, los partidos, los ayuntamientos y asociaciones diversas. Querer recargar todos los males de México solo en la política y en los políticos -aun cuando mucha de la responsabilidad actual les atañe-suena maniqueo y oportunista. La revisión del cuerpo social y de los problemas de México requiere un esfuerzo interpretativo de mayores dimensiones para entender más a fondo y con mejores elementos lo que nos está pasando y las nuevas crisis que han caído sobre México en los primeros 15 años del siglo XXI. En caso contrario no habrá respuestas viables ni oportunas a la crisis. No hay de otra.

bulmarop@gmail.com